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El internet de mi vecino

11 de abril de 2010 - 06:31 p. m.

El servicio de internet del que usted disfruta en su oficina o en su hogar puede resultar afectado por el uso que su vecino haga de la red.

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Si, por ejemplo, este se dedica a bajar y a compartir videos, resultará que la conexión de los demás usuarios se volverá insoportablemente lenta. Frente a esa degradación, los proveedores tienen la posibilidad técnica de discriminar ese tráfico pesado, lo que en los países desarrollados ha generado la oposición de las organizaciones que abogan por la libertad en internet.

Hace tres años, Comcast —el operador de cable con mayor número de usuarios en Estados Unidos— decidió limitar la utilización de BitTorrent, un software que permite bajar juegos, películas y música, lo cual ocupa un mayor ancho de banda y  degrada el servicio de los demás usuarios. La FCC —entidad reguladora de las telecomunicaciones— intervino en el asunto y declaró meses después que la acción de Comcast era ilegal, pues afectaba el principio de neutralidad de red, según el cual los proveedores deben dar un trato igual a todos sus usuarios y no pueden bloquear el acceso a cualquier contenido o aplicación disponible en la red.

El martes pasado una corte de apelaciones en Washington resolvió un recurso de Comcast y le dio la razón a este operador. La decisión de esa Corte tiene conmocionado al sector en Estados Unidos, pues ello debilita el poder de la FCC para regular internet y, lo más importante, puede suceder que el precedente sea una herramienta para legitimar que los proveedores discriminen ciertos contenidos haciendo que éstos viajen más o menos rápido por la web según su propio criterio.

Se teme que con base en ese antecedente los operadores del servicio de internet adquieran mayor poder sobre sus usuarios para bloquear la posibilidad de libre utilización de software y hardware, como de hecho ya está sucediendo. Se crea una situación peligrosa que puede afectar a proveedores como Google y su servicio de YouTube. Es apenas el comienzo de una nueva era en las reglas económicas con las cuales funciona internet; está en peligro la libertad de información.

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