Hace casi 20 años, la ley permitió la competencia en telefonía local, con lo cual los ciudadanos podrían por fin liberarse de la espera de años para la instalación de una línea telefónica, o de meses para la reparación de un daño.
En ese entonces, un aspirante a operador de telefonía en Bogotá no pudo lograr un acuerdo para utilizar los postes de la empresa establecida. El novicio no tuvo otra salida que instalar sus propios postes, con lo cual la ciudad pronto estaría inundada de nuevos postes. La reacción del alcalde mayor de la época fue prohibir que los operadores entrantes instalaran postes.
El acceso a los postes y ductos de las empresas de servicios públicos y la utilización del espacio público para el tendido de redes de telecomunicaciones es uno de los cuellos de botella más grandes que padece el sector.
El problema se complica aún más debido a que el asunto en buena parte es competencia de las autoridades distritales y municipales y las normas de carácter nacional tienen un margen muy limitado para regular la materia.
Hace unos días se anunció que el gobierno de España publicó un proyecto de ley —que pasará ahora a la aprobación del Congreso de los Diputados— con el que se busca acelerar el despliegue de nuevas redes de telecomunicaciones. Como nos gusta tanto copiar la legislación española, sería conveniente darle una mirada a ese marco normativo. En ese país la competencia de las autonomías hace aún más compleja la cuestión, no obstante lo cual parece que en el mencionado proyecto se plantean soluciones eficaces para acceder prontamente a la infraestructura de otros servicios y a bienes públicos.
El tendido y el acceso a las redes de telecomunicaciones, en cuanto que posibilitan el ejercicio del derecho fundamental de información, es un problema que debe interesar a la sociedad en su conjunto y no sólo a los operadores.
Las metas de masificación de internet, la reducción de sus tarifas y la verdadera banda ancha dependen críticamente de que existan y se apliquen las herramientas para acceder a la infraestructura de red. Sin ello la competencia es una quimera.