La noche del 12 de agosto de 1961, en la sede de la agencia de noticias Reuters en Berlín se recibió una llamada anónima con el mensaje: «No vayan a la cama esta noche».
Era el anuncio cifrado de que algo inusitado iba a suceder y que los periodistas debían mantenerse en vigilia. A la mañana del día siguiente Berlín despertó atravesada por un muro que se convertiría en un símbolo oprobioso de la represión que padecieron los ciudadanos de los países encerrados tras la cortina de hierro.
Hasta antes de la crisis de los misiles en Cuba, la construcción del muro de Berlín fue el suceso más grave de la guerra fría, que llevó a temer seriamente un enfrentamiento nuclear entre la Unión Soviética y los EE.UU. Berlín, desde la derrota de Hitler, era una ciudad dividida entre las potencias ganadoras de la Segunda Guerra y una isla de libertad en su lado occidental, frente al régimen que imperaba en los países del Este. A través de Berlín occidental millones de personas alcanzaron a huir del terror estalinista.
La división física de Berlín, con el fin de evitar que se “contaminara” el modelo comunista y la masiva emigración, fue un plan que urdieron en secreto durante mucho tiempo las autoridades de la República Democrática Alemana. Sin embargo, dos meses antes Walter Ulbricht, jefe de Estado de ese país, aseguró de manera rotunda en una entrevista de prensa que no existía la motivación de erigir un muro que separara la ciudad.
Mantener viva la llama de la libertad desde Berlín occidental se convirtió entonces no sólo en un propósito político y militar de Occidente, sino en una cruzada de hombres y mujeres anónimos que culminaría en 1989 con el derribamiento del muro, que fue el golpe de gracia para el fin del imperio soviético. En 1963, frente al ayuntamiento de la ciudad el presidente Kennedy pronunció en alemán una de las frases más recordadas de la historia: “Soy un ciudadano de Berlín”, para significar el símbolo de la libertad que representaba esa ciudad. Eran los años cuando la historia del mundo podía resumirse en frases.