Lástima que la película La red social no se hubiera producido un año después. Nos perdimos la recreación de la escena de Zuckerberg —el genial, controvertido y cada vez más carismático cofundador de Facebook— sentado a la diestra del presidente Obama en una comida hace dos semanas con los grandes jefes de las empresas de tecnología de los Estados Unidos.
A este encuentro en California, además de Zuckerberg, asistieron Steve Jobs (Apple); John Hennessy (presidente de la Universidad de Stanford); Eric Schmidt (Google); Dick Costolo (Twitter); Carol Bartz (Yahoo); John Chambers (Cisco); Larry Ellison (Oracle); Reed Hastings (Netflix). Inexplicablemente, Microsoft no estuvo a manteles.
No han trascendido detalles de la histórica reunión, pero se supone que el propósito del presidente Obama era el de solicitarle a ese dream team contribuir más decididamente con la recuperación económica de los Estados Unidos. Recordemos que a muchas de esas empresas se les reprocha por contratar mano de obra barata, bien sea de inmigrantes o en el extranjero (China e India, principalmente), en perjuicio del empleo de ingenieros y técnicos norteamericanos.
En Colombia, seis meses después del lanzamiento del programa “Vive Digital” por parte del presidente Santos y del ministro de las TIC, Diego Molano, ya es hora de hacer un balance del apoyo real y concreto de las multinacionales del sector a las políticas de este gobierno que buscan cerrar la brecha digital y hacer de la masificación de internet el motor para superar el subdesarrollo y la desigualdad social. Nuestro país tradicionalmente ha sido un consumidor pasivo de tecnología y no existe en este campo ningún caso relevante de apropiación y creatividad por parte del talento colombiano.
Respecto de los empresarios colombianos, por lo pronto, tampoco parece ser muy efectiva su adscripción al programa “Vive Digital”, tal como lo refleja la inexistencia de capital de riesgo para emprender proyectos de tecnología.
Mucho me temo que si el presidente Santos convocara a una reunión equivalente de la industria de telecomunicaciones y tecnología en nuestro país, la mayoría de los contertulios serían extranjeros o tendrían su casa matriz allende las fronteras. ¿Y no que íbamos a hacer patria?