Cuando se vive y se trabaja en Estados Unidos, uno de los procesos más complejos de entender es el multicultural. Este país está compuesto y desarrollado alrededor de submundos, con altísimas dosis de especialización, donde cada territorio está delimitado.
El mercado general, referido al anglosajón; el mercado hispano, referido al latino; el mercado asiático y el mercado afroamericano. Estos cuatro mercados componen la torta completa. Y en publicidad y comunicaciones la división es similar.
Yo he tenido la fortuna de trabajar para los distintos mercados y déjenme decirles que esta victoria de Obama es histórica, no sólo para la política, sino para la publicidad.
Obama, perteneciente al sector multicultural afroamericano, está rompiendo los limites de una línea que jamás se había quebrado. Está fusionando por primera vez los sectores multiculturales. El territorio afroamericano se conjuga ahora con el anglosajón.
En el sector publicitario lo que viene como efecto Obama es sin duda una ruptura de límites entre estos mundos subculturales. No más agencias sólo hispanas, no más agencias sólo afroamericanas, no más agencias sólo asiáticas. Todas las compañías publicitarias podrán comenzar a hacer parte y luchar por una misma gran torta… Sólo las mejores sobrevivirán. Es un proceso evolutivo a lo Charles Darwin. Las que se adapten al todo y tengan el talento, triunfarán.
Un cambio inmenso está por venir. El proceso multicultural pasará a ser simplemente cultural. Las barreras empiezan ya a caer. Las oportunidades comienzan ya a aparecer. Los más talentosos y los más fuertes lo lograrán.