Según el Ideam, uno de los principales motores de la deforestación en Colombia es la especulación predial y que los bosques se transforman en pastizales. Con más del 75 % del paisaje rural en ganadería extensiva, de baja productividad y carga ganadera por unidad de superficie inferior al promedio de América Latina, Colombia presenta los mayores precios relativos de la tierra en la región. Esto contradice el principio económico según el cual el precio de la tierra es el valor presente de las rentas futuras asociadas a la capacidad productiva del suelo. Ante esta realidad, surgen múltiples preguntas respecto a los determinantes del uso y precio del suelo rural en Colombia.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta?
Sin desconocer que los determinantes varían según la región, voy a concentrarme en una sola región y una pregunta: ¿por qué hay especulación predial en la Amazonia colombiana y por qué la expansión de la frontera agropecuaria se acompaña de ganadería extensiva?
La especulación predial ha estado presente en la historia de la transformación del paisaje en Colombia. Cuando visité la finca de mi padre en el Huila —en los años 70, siendo estudiante de economía—, al hacer las cuentas vi que la ganadería extensiva que él tenía no era rentable. Le mostré las cuentas y era claro que si incluía el costo de oportunidad del dinero invertido en la finca más los costos operativos, el resultado era muy deficitario. Le recomendé que no hiciera esa inversión en tierra para ganadería, que con eso perdía dinero. El viejo, sonriente, me dijo: “Ve y sigue estudiando, que tú no conoces cómo funciona la economía”. Como joven aprendiz, confiado en mis nuevos conocimientos, le dije altivo que yo sabía que era un mal negocio. Al cabo de 20 años, un día me llamó y me dijo: “Venga, mijo, le enseño cómo funcionan las cosas. Usted tenía razón, el ganado no es negocio. El negocio es la inversión en tierra, en lugares donde el gobierno invierta en vías de comunicación y servicios públicos”. Luego, como buen matemático —era ingeniero—, me mostró cómo lo que él había invertido en la finca, puesto a interés, dos puntos por encima del interés bancario, no era ni la mitad de lo que él recibía ahora al vender la tierra. Luego me dijo: “El negocio es la valorización de la tierra. La ganadería es solo una forma de mantener la posesión, tiene poco riesgo y demanda poca inversión”.
Hoy me pregunto: ¿cuáles son los determinantes del precio de la tierra en la Amazonia colombiana que hacen que el negocio sea la especulación predial? 1. La tierra es parte del portafolio de inversiones. La apuesta es la valorización del predio, no la tierra como activo productivo. 2. La tierra en las zonas de frontera la valoriza el Estado con recursos públicos invertidos en carreteras y servicios públicos, inversión presionada por el terrateniente. 3. La inversión en tierra y su uso ganadero, en muchos casos, es una forma de lavar dinero y controlar el territorio.
Para frenar la deforestación por especulación predial, el Gobierno debe erradicar la expectativa de titulación individual en la Amazonia, no valorizar las tierras con inversiones en infraestructura y poner un alto impuesto al latifundio.
Nota. Como en la Amazonia además de los especuladores hay campesinos colonos que buscan sobrevivir, para ellos las alternativas son: las Zonas de Reserva Campesina, la titulación colectiva, la compensación por la gestión de conservación de los bosques, la asistencia técnica para el aprovechamiento sostenible de la oferta natural y el apoyo al mercadeo para los productos amigables con la conservación de la biodiversidad.