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Cuatro imprescindibles en 2014

01 de enero de 2014 - 05:00 p. m.

Es difícil seleccionar las cuatro acciones ambientales principales que como sociedad, gobierno y país debemos adelantar durante 2014 para armonizar calidad de vida con desarrollo económico y conservación del medio natural.

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Lo más urgente es lo referido a la minería. Es imprescindible que en el país la minería se limite, no sólo según las características ecológicas de ciertas áreas y la capacidad institucional de garantizar que las actividades realizadas sean de mínimo impacto, sino que siempre esté asociada a un beneficio efectivo para las comunidades locales. Hacer o no minería debe ser el resultado de una determinación consciente, armónica y equilibrada entre intereses de comunidades locales, intereses nacionales e intereses de los empresarios que adelantan los procesos de extracción. Lograr el punto de equilibrio no es fácil y cada caso y lugar requiere una ecuación distinta. La disponibilidad de recursos mineros e hidrocarburos no obliga necesariamente a su extracción; plantea la necesidad de tomar decisiones adecuadas para asumir dichos recursos. Según una evaluación social, económica y ambiental, la sociedad debe definir cuáles son las condiciones de su extracción, uso y venta o, si es el caso, tomar la determinación de mantenerlos bajo tierra. La minería no puede ser un motivo de masacres y guerras, sino un argumento para construir la paz y mejorar las condiciones de vida de los colombianos.

En 2014 tenemos que hacernos menos vulnerables frente al cambio climático. Ante los fenómenos extremos de clima, sequías y lluvias intensas, tenemos que protegemos recuperando los servicios ambientales asociados a la regulación hídrica en las cuencas andinas y así evitar inundaciones en los valles y planicies; que las crecientes no destruyan cultivos, áreas urbanas y carreteras. Hace dos años perdimos el 14% de nuestra red vial y se inundó buena parte de los valles interandinos y las planicies del Caribe. La ciudadanía, las CAR, el Gobierno Nacional y los municipios, todos debemos tomar serias determinaciones para recuperar nuestras cuencas hidrográficas. Esta tarea no es fácil, todos peleamos por el agua, pero poco o nada hacemos para proteger las fuentes hídricas y para incentivar a quienes pueden conservarlas. Debemos evitar las guerras por el agua y trabajar juntos aportando todos para recuperar nuestras cuencas.

Otro gran reto es la gestión ambiental urbana: menos basura y mejor calidad del aire. Cada día producimos más basura y no sabemos cómo manejarla. Tampoco controlamos las emisiones móviles y la contaminación del aire genera un problema creciente de salud, especialmente en los jóvenes. No somos capaces de ordenar nuestro territorio para disponer de los espacios verdes necesarios para llevar una vida saludable en las áreas urbanas. Pensar y construir ciudades sostenibles es el reto.

Los acuerdos de paz significan una gran exigencia técnica y política para hacer sostenible el uso del frágil ecosistema tropical, escenario físico para la construcción de la paz. Para que la paz sea duradera debemos hacer un uso sostenible de nuestra base natural, conservando nuestra riqueza biodiversa y generando buena calidad de vida a sus habitantes. Un 2014 lleno de retos ambientales.

 

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