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Ideam, sombrillas, botas y economía

25 de marzo de 2014 - 09:18 p. m.

La semana anterior se reunió un grupo de expertos para conversar sobre la reestructuración del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, nuestro querido Ideam, que según los colombianos es la entidad que pronostica si va o no a llover, para definir si sacar o no sombrilla y bota plástica.

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Sobre la necesidad de reforzar la capacidad institucional del Ideam, como la entidad que debe liderar el tema del cambio climático (CC), todos estuvimos de acuerdo. El CC y el deterioro del medio natural son temas que día por día y desde diferentes perspectivas interesan cada vez a más y más colombianos. A muchos porque por TV ven a los chigüiros del llano que mueren de sed, a otros porque allí mismo se mueren sus vacas de hambre y sed. A unos pocos porque la creciente del río Bogotá inundó su universidad y no tuvieron clase, y a muchos, porque la inundación destruyó su hogar.

Hace sólo 10 años, entre los científicos iban y venían argumentos respecto a la existencia o no del CC y sus implicaciones. En Estados Unidos era tema de discusión entre partidos políticos y para algunos ambientalistas radicales era un asunto ético que enfrentaban alternativas de conservación o desarrollo. Hoy el CC es punto principal en la agenda de desarrollo para entidades multilaterales como el Banco Interamericano, la Organización de Naciones Unidas y el Banco Mundial. En esta última se creó una Vicepresidencia Especial para liderar la atención al tema. En países desarrollados como Alemania y Noruega, el CC ha pasado a la política y la economía, define al votante y lleva a los gobernantes a tomar acciones con implicaciones económicas.

Diversos informes de modelos globales dicen que Colombia es uno de los países más vulnerables a los efectos del CC y a la degradación ambiental. Según la Cepal, las “olas invernales” de 2010 y 2011 inundaron más de un millón y medio de hectáreas, afectaron más de 500.000 viviendas, dañaron el 14%, del total de las carreteras no concesionadas y afectaron directamente a más del 7% de la población colombiana.

Los impactos de climas extremos se potencian por la deforestación y la degradación de los bosques y generan importantes efectos económicos. Al reformar el Ideam debemos asegurar que la institución, además de generar información científica sobre la dinámica ambiental y el comportamiento del clima, tenga la capacidad de relacionar en cifras ambiente y economía.

La dinámica ambiental afecta de manera transversal a muchos sectores e influye en las posibilidades y estrategias de desarrollo. Son las cifras económicas y sus implicaciones las que llevan a los políticos, a la burocracia nacional y regional y a la ciudadanía a tomar decisiones y definir inversiones. El Departamento Nacional de Planeación debe crear una división que establezca una adecuada interacción con el nuevo Ideam. Este, debe generar información ambiental y advertir sobre los impactos económicos frente a diferentes escenarios de intervención, el DNP debe planificar considerando estos aspectos. No hay tiempo que perder, debemos actuar y evitar daños mayores.

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