El cambio en el ministerio del ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) genera interrogantes y abre oportunidades para tomar decisiones de política pública.
El nombramiento de Luz Helena Sarmiento, antigua directora de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), como ministra es, para algunos, un claro indicador de la voluntad del presidente Santos de hacer del MADS una agencia de trámite rápido para dar vía libre a la minería; para otros, significa que los estudios serán más complejos y que los trámites se demorarán más. Puede ser una cosa u otra, o quizá ninguna de las dos. Debemos dar un compás de espera.
El ministro saliente deja pendientes tareas urgentes e importantes. Entre ellas la delimitación de los páramos para que, de acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo, sean excluidos de la minería y de la extracción de hidrocarburos.
El compromiso gubernamental es pasar de la escala 1:200.000 a una 1:25.000. Esta tarea aún no se ha hecho. Como punto intermedio, hoy el país dispone de la delimitación reciente que hizo el Instituto Humboldt en escala 1:100.000. Esta delimitación, que incluye aspectos ecológicos, sociales y económicos, aún no ha sido adoptada oficialmente por el Gobierno y es el MADS quien debe proponer y liderar este proceso.
Este trabajo del Humboldt acaba de recibir el premio nacional que la Fundación Ángel Escobar confiere a las investigaciones en medio ambiente y desarrollo sostenible, por su aporte a la conservación estratégica de los páramos de Colombia, al identificar los límites inferiores del páramo a escala 1:100.000. Según la entidad que asigna el reconocido galardón, “este trabajo busca identificar el límite inferior de los ecosistemas paramunos, para lo cual considera las múltiples complejidades entre las que se cuentan las condiciones climáticas, de humedad, exposición a vientos, radiación solar, suelos y geoformas, historia biogeográfica, así como las múltiples trayectorias de uso de los ecosistemas de alta montaña y aspectos asociados a las funciones ecológicas y a la valoración social de éstas. Esta investigación se realiza desde una visión multidisciplinaria, lo cual es una fortaleza a la hora de aunar esfuerzos para la conservación estratégica de la diversidad biológica, cultural y paisajística de estos ecosistemas. Aporta información de relevancia nacional que permitirá planificar, ejecutar y monitorear labores sociales y sectoriales, que ante todo busquen propender por la conservación de la diversidad biológica, la integridad y el mantenimiento de las funciones ecológicas de los páramos, que se traducen en servicios para la sociedad colombiana”.
Si el país asume como herramienta la información que suministra el Humboldt, la nueva ministra tendrá argumentos científicos, técnicos y jurídicos para evitar discusiones y procedimientos que repercuten negativamente en la imagen del Gobierno y que generan grandes costos sociales y económicos. Hay que responder con contundencia y seguridad a presiones como la del gobernador de Santander, que solicita delimitar los páramos de manera poco rigurosa.
Ministra, quedamos a la espera de que adopte el trabajo del Humboldt en la escala 1:100.000 y que, desde luego, busque presupuesto nacional para avanzar en la delimitación 1:25.000, la cual, sin duda, será muy útil.