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Inclusión femenina, recuperación económica y crecimiento sostenible

11 de diciembre de 2020 - 12:05 a. m.

El deterioro profundo del empleo por la pandemia y, en especial, del femenino ha puesto en evidencia y, aún más, profundizado los problemas estructurales del mercado laboral colombiano. Nos habíamos acostumbrado a una gran brecha en la tasa de desempleo entre hombres y mujeres, cerca de cinco puntos antes de la pandemia, y a los bajos salarios y la precariedad de los empleos en los que ellas participan más que proporcionalmente. Respecto a este último punto, las mujeres se desempeñan en empleos esporádicos, fácilmente reemplazables, de pocas horas e informales más que proporcionalmente que los hombres. Dichas diferencias en ocupación se explican más por las responsabilidades del cuidado familiar y del hogar que ejercen las mujeres, por sesgos culturales, por las cosas que estudian y menos por diferencias en los años de la educación.

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La pandemia abrió los ojos ante este problema del mercado laboral femenino y lo visibilizó. Un buen ejemplo es el foro del Consejo Gremial Nacional en el que participé la semana pasada y donde se expusieron activamente ideas para avanzar. Hay que aprovechar éste momento para tomar acciones concretas, como las que propongo para la discusión, que promuevan no sólo la recuperación económica sino un crecimiento sostenible del país.

En el corto plazo, para la recuperación, se deben tomar medidas para abrir rápidamente los centros educativos y de cuidado y generar confianza en la seguridad de volver a ellos, para capacitar para la vuelta al trabajo a las mujeres (en temas digitales por ejemplo), para impulsar sectores con alta participación femenina y para promover su inclusión financiera y digital.

Para el crecimiento sostenible de mediano plazo, que sólo se logrará con la inclusión femenina de manera productiva, se deben extender y fortalecer los centros de apoyo para el cuidado familiar y del hogar, promover y cuantificar el valor de la economía del cuidado, educar en sesgos inconscientes, legislar en temas que promuevan la equidad (licencia de paternidad-maternidad, flexibilidad laboral, por ejemplo,) impulsar la construcción de infraestructura social (educación, salud, cuidado, hospitalidad) y una contratación laboral y empresarial sin sesgos.

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