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Errores que divierten

30 de septiembre de 2012 - 06:00 p. m.

Hay equivocaciones, muy humanas, que a uno lo divierten, sin ánimo de molestar a nadie.

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Cómo no reírse del chasco de Vicente Fernández, al despedirse de Colombia “sintiéndose un venezolano más”. “Perdón, ¿qué dije, cómo dije? De todos modos, ¡viva Venezuela!”. No nos ofende a los colombianos lo más mínimo un viva al hermano país. Eso faltaba. Harto comprensivos somos y afectuosos con los vecinos, pero la salida en falso del gran charro nos hizo sonreír.

Recuerdo, hacia los años sesenta, el resbalón oratorio del presidente Guillermo León Valencia, al hacer el brindis de honor ante el presidente Charles de Gaulle, y levantar la voz para casi gritar: “¡Viva España!”. Gran silencio en el salón Bolívar y leves murmullos.

Hay lapsus menores, como el del diario El Tiempo del pasado viernes, cuando se hace alusión al doctor Fernando Carrillo como “ministro de Justicia”. Es del Interior y ya hace algún tiempo se desprendieron los dos ministerios, antes en paca.

Pocos advirtieron —y esto no es un error, sino un acierto— que el cantante Juanes, encartado con la dirección del mismo diario, aparte de llevar a las páginas editoriales a algunos columnistas no habituales y sin facultades para pronunciarse sobre los que están en entredicho, modificó a su antojo el nombre de las distintas separatas del diario y en vez del obligante: “debes saber, debes leer, etc.”, dispuso que se llamaran: “quieres saber, quieres leer, quieres hacer…”, lo cual constituye una invitación más amable, que pocos advirtieron. Ido Juanes, pasó cual ráfaga la bondadosa reforma.

Veo cuantas veces la presentan la producción colombo-cubana Confesión a Laura, sobre hechos del 9 de abril de 1948. Allí circula un carrito de estilo antiguo, Ford Anglia, de modelo 50.

Como Lorenzo ha padecido la serie Escobar a todo lo largo y ancho, observa algunas cosas que pasaron inadvertidas para quienes no debieron tener los mejores asesores políticos. Si Galán es Galán, Lara es Lara, y por supuesto Escobar es Escobar, no veo por qué, en algún parlamento, a Barco, a quien figuran muy anciano, pero no sin su mechón gris, lo llaman presidente López.

Los detenidos por el asesinato de Luis Carlos Galán, falsos positivos del DAS, hablan desesperadamente en su defensa, de hallarse en un “Estado social de derecho”, locución ésta que pertenece al 91 y se están relatando hechos del 89. En fin, pienso que quien no conoce la historia, está condenado a escribirla.

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Menudo baturrillo se armó con el caso de ArtBo, feria de arte de Bogotá. ¿De quién, finalmente, se habla? Y aclaro, no es que se hable mal de nadie. La W se refirió a Maripaz Jaramillo, tal vez por decir María Paz Gaviria, o, según la doctora Caldas, de la Cámara de Comercio, María Paz Muñoz Gaviria (¿?).

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