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La campaña terminó; comienza la campaña

09 de marzo de 2014 - 11:41 p. m.

De esto no salimos fácil. Es cierto que dejaremos de ver las letras puntudas del “Mira” en cada salto de programa y ya la “U” no le hará más publicidad desleal al Centro Democrático.

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Tampoco se nos mostrará Simoncito destacado en traje oscuro, en medio de sus obreros políticos, uniformados de rojo, incluido el divertido Alerta, el ya algo mayor Serpa y el venido a menos Juan Manuel Galán. Pero empiezan las presidenciales, si antes no se nos atraviesa la revocatoria de Petro.

¡Buena esa!, decía mi ebanista amigo, don José Domingo. El presidente candidato, sin duda, encabezando la suerte suprema, con Germán Vargas Lleras, en la bigotera del coche reeleccionista. Como los índices de Santos han ido cayendo (ahora se incluye el agro inconforme con las imprecisiones de La Habana), habrá segunda vuelta y para estar en ella emularán los que le siguen en sondeos, así sea a gran distancia.

Peñalosa, verde, avalado por quienes reniegan de él, se la jugará a obtener un pico que le permita competir con Santos. No importa la diferencia porcentual o de votos físicos. Si llega a la segunda vuelta, conjugará el malestar de muchos frente a la reelección. Pero lo mismo le podría ocurrir a cualquiera de los otros candidatos, empezando por el verdadero rival del Gobierno, que es el Óscar Iván de Uribe.

Vimos que el binomio Marta Lucía-Caguán no arrancó bien, porque el conservatismo empobrecido, y eso faltaba, se dividió. Las candidaturas de otras damas quedarán como una simbología de género, no por ellas mismas, sino porque sus grupos políticos generan pocos afectos, entre otras cosas por los efectos de demostración del populismo socialista y dictatorial que padecen los vecinos.

En estas vísperas electorales, escribiendo para ser leído en la mañana de los resultados, resulta imposible descifrar la gran incógnita de las elecciones del domingo 9: la de saber si Uribe (o su imitador, Vargas Vil) consiguió el dominio parlamentario que lo convertiría en virtual primer ministro del nuevo régimen. Y si, por lo tanto, la hasta hoy desalentada candidatura de Óscar Iván podría encaramarse en encuestas, muy a pesar de las influyentes publicaciones de la familia presidencial.

Pienso que habría que dejar instalados los cartoncitos de votar donde tachamos lo que nos gusta (es la forma de elegir), para un segundo uso en menos de un mes, cuando decirle NO a Petro (otro equívoco) será apoyarlo, y decirle SÍ, sacarlo a empellones.

El día lunes (hoy) estaremos viendo el panorama que se ha abierto con las tendencias ya muy claras, para el buen juicio de analistas, con Hassan a la cabeza, Luis Carlos Vélez, desde todos los ángulos o Rodrigo Pardo, con seriedad conceptual, entre otros y otras. En cuanto a los políticos, todos dirán que han ganado. ¡Buena esa!

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