El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Armas de manipulación masiva

25 de marzo de 2018 - 09:00 p. m.

Para Facebook, sus usuarios somos mercancía. Una colección de datos que puede ser vendida al mejor postor para que su publicidad llegue de la mejor manera posible y terminemos siendo prisioneros de su bombardeo de anuncios hecho a la medida. A cambio nos ha dado la oportunidad de espiar a nuestros amigos y ser testigos de lo que ellos consideran su mejor versión, pero pocas veces de su realidad. Es un intercambio inmensamente desigual.

PUBLICIDAD

Facebook, haciendo las veces del Gran Hermano, sigue al milímetro cada elemento que vemos y con el que interactuamos en su plataforma para hacerse un perfil psicológico de lo que somos, afecta, atrae y revuelca.

La empresa la ha tenido fácil. Nos entregó el dulce del voyerismo y a cambio le hemos facilitado sin regaño nuestra personalidad y la medida del vestido de lo que nos impulsa a tomar decisiones. El diablo no ha tenido cachos ni trinche y se nos ha presentado en forma de teléfono móvil, teclado y mouse.

Para no decepcionar, la empresa de Mark Zuckerberg ha logrado directa o indirectamente entregar esa información para hacernos daño, mentirnos e inducirnos a tomar determinaciones que sólo benefician a quien pague por ellas. Trump, los promotores del Brexit y quién sabe quién en Colombia se han beneficiado o están por beneficiarse de esta sofisticada y cara tecnología.

Pero no todo es para siempre. Una intensa investigación oficial ahora se adelanta en el Reino Unido y Estados Unidos, luego de que un grupo de periodistas pusiera al descubierto la versión de un exempleado arrepentido de la empresa Cambridge Analytica, relacionada con Facebook, que reveló cómo se usaron datos de esa plataforma para crear mensajes publicitarios capaces de convencer a sus espectadores de votar de cierta manera para definir elecciones. Todo un entramado para hacer de las redes sociales armas de manipulación masiva.

La semana pasada, en entrevista con La FM, Alex Thomson, corresponsal en jefe de Channel 4 de Inglaterra, medio que inició la investigación, dejó claro que no descarta que este tipo de fenómenos se esté dando en Colombia y alertó a los usuarios de Facebook y otras plataformas de estar alerta a publicidad política viral que aparezca en nuestros dispositivos electrónicos.

A Facebook ya se le vieron los cuernos. Es determinación de nosotros si vamos a dejar que nos siga manipulando. El monstruo azul empezó declarándoles la guerra a los medios, dejándolos sin aire económico, para luego reemplazarlos con propaganda, y cuando los tenía prácticamente en la lona, la emprendió con la sociedad en búsqueda solamente de su beneficio económico. Facebook ha seguido al pie de la letra el maldito libro de los dictadores de carne y hueso, sólo que se vistió de amigo experto en redes. Qué asco.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias