La semana pasada tuve una conversación virtual con un internauta que me insultaba por medio de redes sociales y decía estar de acuerdo con que mataran periodistas. Entablé la comunicación porque, aunque muchos son los que manifiestan su inconformidad frente a lo que consideran actuaciones negativas de la prensa, pocos son los que dan la cara. La conversación se desarrollo de la siguiente manera:
Andrés: Usted es un periodista vendido. Debería darle vergüenza.
LCV: ¿Por qué me insultas? ¿Cuándo fue la última vez que me leíste o escuchaste?
A: No necesito oírlo para saber que me miente.
LCV: ¿Cómo sabes que te miento si no me oyes ni me lees?
A: Ustedes se inventan las noticias. Por ejemplo, lo del secuestro falso del niño, ustedes se lo inventaron para tapar las protestas.
LCV: ¿Crees que la prensa se inventó el secuestro de Cristo José? Hay cosas que investigar, sí, pero los medios no crearon el tema.
A: Eso fue un invento de los medios vendidos de Colombia para no hablar de las marchas estudiantiles.
LCV: Cambias el tema. ¿Viste noticieros u oíste radio para ver cómo le dimos despliegue a las marchas estudiantiles?
A: No. Ustedes mienten.
LCV: Si nos hubieras seguido sabrías que sí cubrimos ampliamente las marchas estudiantiles y que muchos periodistas las apoyaron.
A: Ustedes solo representan los intereses de los millonarios opresores.
LCV: Pero si no ves noticias, ¿cómo sabes que lo que dices es verdad?
A: Ustedes solo quieren un país petrolero, que explote los recursos naturales. Atacan a Venezuela. Si no fuera por los gringos, sería un país millonario.
LCV: Me estás hablando ahora de otras cosas. ¿Qué tiene que ver Venezuela con todo esto?
A: Bobo, HP, prepago, uribestia.
La semana pasada, llegaron sobres bomba a fuertes críticos del presidente Donald Trump, entre ellos la cadena CNN. La firma de noticias ha sido blanco de ataques constantes del mandatario, quien ha llamado a la estación “enemiga del pueblo” y casa de “noticias falsas”.
Tras las amenazas, Jeff Zucker, presidente de CNN, escribió: “Hay un total y completo desentendimiento en la Casa Blanca sobre la seriedad de sus continuos ataques a la prensa. El presidente y especialmente la vocera de prensa de la Casa Blanca deberían entender que sus palabras importan. Por ahora, no han mostrado entendimiento de ello”.
Menos de 72 horas después del descubrimiento del último sobre bomba, un hombre abrió fuego en una sinagoga de Pittsburg. En sus redes sociales, Robert Bowers llamaba invasores a los inmigrantes, acuñado en el mismo tono nacionalista que ha impuesto el presidente Trump.
Es hora de que los políticos entiendan que sus palabras se pueden convertir en acciones. Las redes sociales han abierto un canal para la expresión sin filtro, lo que merece responsabilidad, la misma que se les exige a los medios. También aplica en Colombia.