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Muy mala señal

26 de enero de 2014 - 06:00 p. m.

Los mercados globales tuvieron el viernes uno de sus peores días en meses. Los principales índices bursátiles registraron fuertes caídas y el dólar se disparó en nuestra región.

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Una señal muy negativa sobre lo que se puede venir en los próximos días, teniendo en cuenta el ya anunciado cese del programa de estímulo económico que mantiene la Reserva Federal (Fed) tras la crisis económica de 2008.

Lo que se viene es un cambio de tendencia. La mala situación económica en Estados Unidos, iniciada por su crisis inmobiliaria, hizo que los inversionistas internacionales miraran con mejores ojos a los mercados emergentes y por lo tanto destinaran sus inversiones a estos lugares. Ahora que las cosas están mejor en la tierra del Tío Sam, las fichas se reacomodarán.

Para estimular su economía, la Reserva Federal bajó sus tasas de interés. La idea era que, propiciando un endeudamiento barato, los consumidores y las empresas tuvieran más posibilidades de consumo e inversión. Esta estrategia, al mismo tiempo, espantó a los inversionistas internacionales que, en busca de mejores retornos para sus dineros, empezaron a ver con mejores ojos mercados tradicionalmente poco atractivos. La situación se puso aún mejor en los mercados emergentes cuando China empezó a demandar materias primas, generando mayores exportaciones, apreciaciones de las monedas y fortalecimiento de sus economías.

Estas coincidencias positivas empezaron a llegar a su fin. Primero, EE.UU. ya no está tan mal para necesitar un programa de estímulo económico que mantenga sus tasas de interés bajas. Y, de otro lado, China lleva meses dando señales de agotamiento.

Los inversionistas están muy nerviosos luego de que la Fed anunciara el principio del fin de su estrategia de “flexibilización cuantitativa”, que le permite comprar activos financieros de bancos e instituciones privadas para aumentar la base monetaria y mantener los tipos de interés bajos. La Reserva Federal ya no necesita de este instrumento para seguir estimulando la economía, ya que sus indicadores están mostrando consistentemente una reactivación.

El viernes los mercados reaccionaron a la baja ante nuevos datos negativos en la industria China y al anuncio de devaluación del peso argentino. La jornada fue un recordatorio de que las razones en las que se montó el auge de América Latina fueron una moda que dejó muy poco en la región y que de alguna manera financió regímenes dilapidadores, egocéntricos e insostenibles como los del socialismo del siglo XXI.

El escenario Estados Unidos mal, China bien nos benefició. Entonces, ¿qué vamos ahora que las cosas son al revés? Lo del viernes fue una muy mala señal y un campanazo de alerta. Los retos económicos globales son Goliat y nosotros seguimos peleando por la cauchera.

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