Las grandes compañías en EE.UU. tienen como práctica realizar una entrevista final a sus empleados que se retiran de sus firmas.
El objetivo es mejorar metodologías y recibir retroalimentación de aquellos que han militado en sus filas y que, ya en la puerta de salida, hablan sin tanta prevención sobre lo que realmente se vive adentro. Incluso, hace unos años el presidente de noticias de ABC News, David Westin, publicó un libro sobre su experiencia en esa división informativa al que llamó Exit interview o Entrevista de salida en español. Es un recomendado para aquellos que les gusta este mundo de las noticias. Por eso hoy les pido que me acompañen en algunas reflexiones en ese tono.
Esta semana llegará a su fin una de las experiencias más fascinantes de mi vida. Haber podido compartir durante casi tres años con la redacción de Noticias Caracol como director de noticias fue un generoso período de aprendizaje y crecimiento personal y profesional.
Dirigir un equipo que genera más de seis horas de programación noticiosa diaria es una labor imposible si no se realiza colectivamente. Por eso la primera medida que tomamos fue la de crear un sistema de métodos y procesos que garantizara la calidad informativa, su balance y veracidad, que respondiera correctamente a la demanda de horas al aire, la velocidad de generación de los hechos y la presencia de nuestra marca en el mundo imparable del internet. Así nacieron el Proceso de Verificación de Contenidos (PVC) y la Guía de Prácticas y Estándares, que ahora respaldan nuestra labor.
De la misma manera se creó la Mesa Editorial, en la que se les asignó a los periodistas más veteranos de nuestra organización la responsabilidad de hacer cumplir el PVC y de ser la guía de nuestros reporteros más jóvenes. Adicionalmente se fortaleció la figura del copy editor para asegurarnos de que la forma y el fondo caminaran armónicamente en el camino de nuestro lenguaje televisivo.
En estos años fueron muchos los eventos que pusieron a prueba nuestros procesos: la liberación de secuestrados, el caso de la llamada prueba reina contra Sigifredo López, las versiones infundadas contra el proceso de paz, el lobby de los agentes de poder, las muy duras elecciones presidenciales, amenazas y agresiones a nuestros periodistas y el matoneo en las redes sociales. Sin embargo, siempre hicimos el esfuerzo de mantenernos firmes a nuestros principios de balance, humanidad y transparencia.
Obviamente hubo momentos en que nos hubiera encantado que las cosas hubieran salido mejor, pero queda la tranquilidad de que siempre hubo la intención de informar de manera ecuánime sin caer en el afán de la chiva. En esta redacción se implementó el principio de que es mejor llegar bien, que llegar primero.
También implementamos cambios en nuestro lenguaje televisivo e informativo. Nuevos elementos llegaron para ayudar a hacer un mejor trabajo de interpretación de las noticias para nuestros televidentes. Nuestra pantalla cambió varias veces para poder así reflejar nuevas tecnologías y necesidades informativas.
Pero nada de esto hubiera sido posible sin el duro trabajo de cada uno de los miembros de esta organización. Desde la planeación y ejecución de la unidad de producción, la gerencia, el comando editorial de Alberto Medina, la fotografía de nuestros camarógrafos, la edición de nuestros editores, la coordinación satelital de nuestros ingenieros y, por supuesto, todos aquellos que desde la logística hacen que nuestras labores se realicen de la mejor manera posible.
Hoy somos un equipo que se transformó. Somos la combinación de la experiencia y la juventud. Somos también un arcoíris de pluralidad étnica, social, política y cultural. Un reflejo de una nueva Colombia más tolerante, productiva y global.
Por eso, en mi entrevista de salida sólo quiero expresar mi agradecimiento inmenso al equipo de Noticias Caracol por tanta enseñanza y flexibilidad. Y a ustedes los televidentes por dejarnos entrar todos los días en sus hogares. Entendemos que es una responsabilidad infinita que intentamos cumplir a diario al máximo de nuestras capacidades y reconociendo nuestras propias limitaciones. Nuevamente gracias.