El jueves pasado el diario The New York Times repartió entre sus subscriptores un suplemento especial sobre nuestro país.
El escrito de ocho páginas lleva como título «El nacimiento de una nueva Colombia» y destaca serios avances económicos, sociales y financieros en nuestra nación. Sin duda se trata de un documento bien escrito y con fotografías a todo color que centra su artículo principal en cómo Colombia logró sacudirse de un pasado violento para ser hoy un lugar emocionante, de economía abierta y oportunidades. La separata viene acompañada de publicidad de entes públicos y privados nacionales.
A primera vista, parece una pieza editorial del afamado periódico, pero en la parte de abajo de la primera página está escrita una frase a manera de aclaración que dice: «Patrocinado y creado por Global Media y no involucra la reportería o grupo editorial de el New York Times». Es decir, manifiesta que se trata de una iniciativa ajena al periódico con el que se distribuye. También en la parte superior de cada página trae una leyenda que dice: «Suplemento publicitario que se distribuye con el New York Times». Global Media hace parte de The Report Company, una firma que según su propia página de internet describe sus servicios cómo: «The Report Company cuenta la historia de las naciones a través de sus propias perspectivas».
Hasta ahí todo bien. Se trata de una iniciativa que busca que los lectores de los diarios más destacados del mundo tengan la oportunidad de leer las opiniones, ideas y logros de una nación que, como la nuestra, busca mayor inversión internacional. Es más, la misma estrategia es utilizada por países como Brasil, Gana, Tanzania, Georgia, Malta, etc..
Lo que no está bien es que existan políticos en nuestro país que quieran hacernos creer que estos escritos son periodismo independiente y balanceado que destacan sus administraciones. Ese es el caso del Alcalde de Bogotá Gustavo Petro que ese mismo jueves a las 6:01 de la mañana, acompañado de una foto de un artículo generoso sobre Bogotá en esa misma separata, puso un mensaje en Twitter que decía: «Otros ven la ciudad de Bogotá de otra manera».
En defensa del alcalde hay que decir que tal vez era muy temprano y no alcanzó a ver de dónde y cómo se había generado el escrito, pero lo que si es cierto es que esa clase de actitudes marcan su administración y relación con la prensa. Para Petro sólo hay un tipo de periodismo que es válido y es aquel que celebra sus acciones. Aquel que las cuestiona, sea o no periodista, es su enemigo o de la Bogotá Humana.