El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Cuidado: Es una dictadura en problemas

13 de septiembre de 2015 - 10:28 p. m.

Maduro ejecuta la estrategia del enemigo externo para ocultar sus problemas internos, silenciar a la oposición y perpetuarse. ¿Hasta dónde llegará? El gobierno colombiano debe anticipar todos, sí, todos, los escenarios.

PUBLICIDAD

Muchos gobiernos en crisis han usado la política exterior, como insumo y sostén de la doméstica. Está en el origen de muchas guerras. Sin poder afirmar que “el socialismo del siglo 21” tuviera, alguna vez, un cuerpo teórico que le sostenga, su juego de la Zorra y el León fue recogido hace siglos por Maquiavelo. Maduro, quien no representa a nuestra querida Venezuela, sobrepasó las reglas de la democracia y la diplomacia que, para los autoritarios, son una camisa de fuerza insostenible.

La sorpresa de este régimen con el impacto que en su economía producen las fuerzas del mercado, es una muestra de la manera en que vive ensimismado en plena globalización. Ha tratado de justificar sus atropellos con argumentos como que el 35% de la producción nacional venezolana y 100.000 barriles de gasolina se pasan de contrabando a Colombia, adjudicándole a ello el colapso de su política de subsidios y una inflación, la más alta del mundo, que, solo en este año, se estima entre 100%, de acuerdo al F.M.I y 182%, según analistas privados.

Dicho de otra manera, responsabiliza de su fracaso a la manera como los precios resuelven las diferencias de oferta y demanda, un principio natural de la economía de mercado .Una demanda que se amplía por culpa de Colombia. Mejor dicho: porque el mundo exterior existe. Se le ha olvidado decir que el 70% de los alimentos allí los distribuye el mismo Estado, al que exime de responsabilidades.

Antes de convertir a los colombianos en su enemigo externo favorito, para superar las presiones y la división interna, ha debido amedrentar a una oposición en ascenso. El desgaste del régimen venezolano se puede medir en la exigua victoria en las presidenciales de 2013, 50.6% vs 49.1%, que contrasta con el periodo de auge del chavismo que en 2006 tuvo su triunfo más amplio, 62.9% vs3 7%.La inocultable crisis económica, potenciada por la caída en los precios del petróleo, pronostican un declive mayor del régimen de cara a las elecciones de diciembre. Tienen miedo.

La manera como ha sido tratada la oposición encuentra un momento culminante con la condena de casi catorce años a Leopoldo López. Esa sentencia es una evidencia de la criminalización de la política y la politización de la justicia propia de las dictaduras.

¿Pasará lo mismo con las elecciones? ¿Es esa la razón detrás de la cortina de humo y las amenazas a Colombia? Para esta versión del socialismo, incompatible con las libertades ciudadanas, poco importan las condenas que ya recibe de Europa, incluido el izquierdista movimiento “Podemos”; Estados Unidos o las organizaciones de Derechos Humanos. Si ya fue capaz de silenciar a los medios en su país y exigirle a Colombia que lo hiciera (¡¡!!), cualquier cosa podemos esperar.

Hace apenas unos días, antes de la crisis, Colombia, pensando también en la situación con Venezuela, expidió la Ley anti contrabando que endurece las penas para ese delito. Se puede complementar con medidas para recuperar el comercio legal, el mismo que el gobierno venezolano aniquiló en 2008, mediante aranceles especiales en la frontera, etc. Nada de eso, sin embargo, será suficiente para quien agrede primero y pregunta después. ¿Cuál es la verdadera agenda de Maduro? Más vale anticiparnos a todas las respuestas, sin perder de vista que se trata de una dictadura y no juega con las mismas reglas.

Posdata: A un mes de cierre de la frontera, en Venezuela los estantes de los supermercados deben estar llenos; no deben persistir las colas, la inflación debió ceder y, con la expulsión de los “paramilitares, también debió hacerlo su tasa de homicidios, la más alta del mundo. ¿No? Antes se cae un mentiroso que un cojo, dicen en el Llano Colombo-Venezolano.

@herejesyluis

Conoce más
Ver todas las noticias