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El guiño presidencial

24 de abril de 2016 - 09:00 p. m.

Conocida la terna para la fiscalía, todo indica que Vargas es el candidato del presidente para 2018. ¿El gabinete para la Paz será, también, para elegirlo?

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Salvo que la Corte sorprenda a los colombianos, el nuevo Fiscal será Néstor Humberto Martínez, quien, pese a no ser abogado penalista, es un hombre querido, como dijo Semana, “por los expresidentes y los grandes empresarios” y, también, por el vice presidente Germán Vargas, principal promotor de su candidatura y quien, con esta elección anunciada quedaría, faltando carpintería, prácticamente listo para posesionarse el 7 de agosto de 2018.

La nueva gabela que tendrá el vicepresidente adelantó la crisis ministerial pues, hoy por hoy, el triunfalismo en Cambio Radical es tal que Alex Char, alcalde de Barranquilla, adelantó que Vargas será presidente “duélale a quien le duela” con el apoyo “hasta del Polo” (Ver video). Da por descontado que la clase política le apoyará. ¿Y quién no con los contratos y puestos de los ministerios a su cargo, la Vicepresidencia y, ahora, la fiscalía? Solo los “pendejos” me escribió un amenazante lector al vaticinar mi salida como columnista de este diario.

Apenas comenzando la carrera presidencial la cosa está complicada para sus competidores pues salvo por las encuestas, en las que va perdiendo, Vargas ganó con Peñalosa en Bogotá; el Contralor general de la nación es su amigo y, también, los más grandes contratistas del Estado .En el escenario de las presidenciales Vargas es el tigre y los demás, si se atreven, “burros amarrados”. Aunque el presidente se demoró en tomar la decisión, para obtener tiempo mientras el panorama aclaraba, finalmente incluyó al candidato de Vargas en la terna y con ello le “oficializó” su apoyo. El nuevo gabinete confirmará o desmentirá, solo en parte, esa hipótesis.

La gobernabilidad en el congreso en los dos años que quedan, pues 2018 ya es un año electoral, dependerá, en buena parte, de la manera como estructure el gabinete. Sin embargo, las mayorías que tiene allí el proceso de Paz, principal bandera del gobierno, no parece que fueran a afectarse en ningún caso. Por el contrario, en el escenario que abrió la nueva terna, el presidente del partido de la U, senador Roy Barreras, hasta la semana pasada crítico de Vargas, aceptó sus nuevas funciones en Cuba sin referirse al asunto y hasta el ex presidente Uribe bajó el tono de sus críticas al afirmar que si el gobierno llegara a perder el plebiscito ““pediría que no se abandone el esfuerzo que se ha hecho por la paz, pero que se reoriente”, moderando su dura postura.

En lo que será este nuevo gabinete “para la Paz” no tiene nada de raro que participen, como profetizó Char, sectores del Polo hasta ahora en la oposición, con lo que mejoraría la capacidad de conseguir consensos por parte del gobierno. Lo que resulta difícil de anticipar es la manera en que los diferentes sectores políticos y la opinión mayoritaria, que no están de acuerdo con la candidatura de Vargas, reaccionaran ante esta evidente falta de equilibrio y transparencia.

Por otra parte, la tarea de la Corte al elegir fiscal sobrepasa sus alcances jurídicos y revive, en la práctica, un traslape con la Constitucional al decidir, en la práctica, sobre un asunto de profundas consecuencias políticas, mucho más en vísperas de firmarse los acuerdos en La Habana. Pongamos velas a los Santos, incluido el presidente, y confiemos en la capacidad de acierto de la Corte para confirmar o desvirtuar la afirmación según la cual se trataba de una terna de uno.

@herejesyluis

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