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El metro, asunto nacional

12 de octubre de 2014 - 11:09 p. m.

El costo estimado del proyecto, 7500 millones de dólares, sobrepasa la capacidad financiera pero también de gestión de Bogotá. Acometerlo exige medidas excepcionales.

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La envergadura del proyecto metro para Bogotá lo convierte en el más grande reto de infraestructura urbana en la historia del país. Aun así todos sabemos que por sí mismo no soluciona los problemas de movilidad de la Bogotá de hoy. Apunta a una ciudad que para 2021- 2025, fecha en que podría terminarse, debe sobrepasar de lejos los 11 millones de habitantes. Es una solución indispensable pero parcial a los problemas de transporte.

El tamaño del metro proyectado, con 26.5 kilómetros y 27 estaciones, se puede comparar con la ampliación del metro de Lima, 35 kilómetros a 170 millones de dólares kilómetro o la construcción del de Quito, con un costo estimado de 101 millones de dólares kilómetro. El nuestro nos puede costar, sin estimar sobre costos, 283 millones de dólares kilómetro. Será un metro “costoso”.

Existen puntos de vista contrarios a la construcción del sistema y estudios indicando que la ampliación de Transmilenio o la construcción de un metro aéreo en lugar de subterráneo, reducirían los costos ahora estimados en el primer caso a 10 millones de dólares kilómetro y a 50 millones de dólares en el segundo, bastante menos que 283. El debate acerca de la conveniencia de hacerlo no se ha terminado y podría decirse que apenas comienza si tenemos en cuenta esas cifras.

Por otra parte, como en todo asunto económico, aparte del costo de oportunidad, está el de la escasez de recursos: Bogotá financiaría el 30% y la nación el 70 %; el problema consiste en que otros proyectos como los cables aéreos, con que el alcalde Petro se comprometió, y el Transmilenio de la avenida Boyacá quedarían en veremos. No hay plata, aunque siempre existe la posibilidad de “hipotecarnos”. Tanto la nación como la ciudad tienen la capacidad financiera para endeudarse y la pregunta es si se justifica.

El costo del proyecto es equivalente al 8% de la deuda externa de Colombia y a un 2% del PIB. Parece demasiado, pero ¿Cuánto puede costar dentro de 10 años? Como referencia, vale considerar que en 1981 para la línea principal se estimó un costo de 781 millones de dólares, un 10% de lo que costaría construirlo ahora.

Cada vez va siendo más claro que la Nación y no solo la ciudad están comprometidas en la solución de sus problemas de transporte: la gobernación de Cundinamarca tiene que ver con el desarrollo de Transmilenio a Soacha y Sibaté y soluciones a municipios dormitorio como Chía Y Zipaquirá. En otras palabras Cundinamarca, Meta y Boyacá tienen que ver con los problemas de movilidad de Bogotá y también con su solución, incluido el metro y el tren de cercanías.

Por todas esas razones, aumentadas por la baja capacidad de ejecución de Bogotá en la actualidad, el metro es un objetivo que debe involucrar a toda la nación, incluidos los departamentos vecinos y entidades del orden nacional, aunque para ello necesitemos modificar la Ley de metros y constituir un ente que integre a la nación, que pone la mayoría de recursos, con Bogotá y los otros departamentos. Es difícil imaginar que unas entidades distritales que tardaron casi dos años en solucionar un problema de 100 metros en la carrera 11 con 99 o varios años en construir un puente y 500metros de vía en la 106, puedan hacerse cargo, por si mismas y con éxito, de un tema de tanta magnitud que va a comprometer y endeudar a todos los colombianos.

 


@herejesyluis
Los sobrecostos del metro de Medellín fueron del orden del 300%. ¿Estaremos listos para impedir que algo así se repita? ¿Recordamos el carrusel? 

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