“A todos oye, mas no con todos habla”, Shakespeare.
El Once Caldas de Manizales, campeón de la Copa Libertadores de 2004, hoy por hoy es uno de los equipos de los cuadrangulares más opcionados para jugar la final y conquistar el título de la Liga Postobón II.
En esta ocasión quiero que pensemos en la importancia del dominio mental, que es el secreto del juicio maduro y creador. Tu inteligencia es un instrumento destinado a servirte y no a destruirte. Cuando está fuera de dominio, tu mente puede causarte mucho daño, pero si está dirigida, puede engendrar una fuerza ilimitada. Por doquier hombres y mujeres fracasan simplemente porque no han dominado sus mentes. Al mismo tiempo, otros realizan cosas fabulosas por medio del ejercicio del dominio mental. Abandonar mentalmente la actitud derrotista; conocerse a sí mismo, dominar su mente, saber pensar y tomar decisiones justas; creer en sí mismo; aceptar mentalmente su gran futuro y jamás pensar en fracasar: saber que puede si cree que puede.
El inicio del año para el equipo de Manizales no fue el mejor, quedó eliminado del primer torneo de la Liga Postobón, de la Copa Libertadores y del torneo Postobón, lo cual generó descontento en su afición y consecuencias económicas difíciles que aún continúan afectando al equipo en general.
Los directivos mantuvieron el apoyo al proyecto deportivo, los jugadores se comprometieron más y la mayoría mejoró su nivel futbolístico, que paso a paso fueron consolidando hasta lograr la clasificación.
Su nómina es una de las mejores del país, los jugadores, aún con las dificultades económicas que tienen, han colocado por encima de eso su profesionalismo y su sentido de pertenencia por la institución. Es un conjunto que ha dejado la sensación futbolística de ser muy rápido y contundente a la hora de definir.
Tiene dos arqueros de buen nivel, como Juan Carlos Henao y Luis Neco Martínez, además de buenos jugadores, como Diego Arias, John Valencia, además de la mejor dupla goleadora del país, con Fernando Uribe y Dayro Moreno, habilidosos, rápidos, con riqueza técnica y olfato goleador.
Es el momento para que la afición acompañe masivamente al equipo, cuyo gran objetivo es ser campeón.