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Jorge – Gustavo – Samuel

23 de febrero de 2009 - 08:54 p. m.

Lo que surgió en marzo de 2002 y luego se integró y formalizó en diciembre de 2005 con inmensa esperanza como Arca Salvadora de Noé no puede terminar hoy en confusa Torre de Babel.

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Tres son los elementos que están en juego en el PDA y ellos están ligados desde la base del partido a tres destacados nombres en su dirigencia. Jorge Robledo: el rigor del proyecto político; Gustavo Petro: la eficacia de la estrategia política; Samuel Moreno: el proyecto político en el gobierno. Estos temas-problema tienen que ser asumidos por los 1500 delegados y delegadas al II Congreso para dar lugar a cuatro posturas fundamentales de cara al país.

Reafirmación de los acuerdos originales. Estos acuerdos fueron: un partido, un ideario, un estatuto, un candidato, un programa de gobierno, todo ello para ofrecer a Colombia una opción de transformación democrática por medios de lucha civil. La reafirmación debe hacerse aclarando si se trata de un partido de tendencias o vuelve a ser tan solo una coalición o federación de partidos y movimientos. Hoy más que antes el país necesita un proyecto alternativo a las oligarquías y a las insurgencias, la vigencia del PDA no está en duda para nadie.

Rectificación de incoherencias y de la pugnacidad interna. La política es una lucha, una lucha por convertir en realidad el proyecto político que se asume como necesario. Hoy es la sociedad misma la que le exige al Polo que sea coherente con el propósito de renovar la política, devolverle su función y su dignidad. La gente no quiere seguir viendo el espectáculo denigrante de jefes que hacen cualquier cosa para sacar adelante sus ambiciones. De los dirigentes del Polo se espera transparencia y competencia limpia. El Polo no se pertenece, le pertenece a Colombia.

Reencuentro del vecindario democrático. El Polo se formó con un sector de izquierda radical, un sector de izquierda moderada y un sector democrático independiente y se declaró abierto a otros sectores que quisieran vincularse con la sola condición de adherir al Ideario de Unidad. Hoy existe una realidad artificial e inconveniente en que la izquierda radical predomina y expresiones importantes de la izquierda moderada y de los independientes están por fuera. El reencuentro es necesario para rehacer el Polo primigenio. Todo el vecindario democrático debe estar en el Polo.

Relanzamiento de la iniciativa política. Desde octubre de 1999 el proceso de los sectores independientes, incluida la izquierda, ha sido una fuga hacia adelante. La derecha predomina, pero la izquierda democrática ha dejado de ser marginal en el país. Hay un pulso político en el que los independientes ganan puntos, hay cohabitación de proyectos políticos, uno es el proyecto instalado en la Casa de Nariño y otro el que se proyecta desde el Edificio Liévano. Aprovechando sus acumulados, superando sus limitaciones, hoy es necesario relanzar el proyecto alternativo.

El Congreso del Polo no se puede empantanar ni confundir. Delegados y delegadas tienen la responsabilidad de producir ágilmente los cambios necesarios. Sobre todo tienen que entender que la franja de los no reeleccionistas, los que experimentaron formas de gobierno innovadoras en las regiones, los que sienten repugnancia por las mafias, la corrupción y los falsos positivos, quienes quieren avanzar seriamente en lo social, esa franja se ensancha y busca una salida, el Polo debe ofrecerla.

El Polo necesita en su Congreso producir un gran acuerdo sobre el tipo de partido que quiere construir, el tipo de estrategia política que quiere seguir, el tipo de gobierno que quiere hacer, ese gran acuerdo lo pueden y deben liderar Jorge Robledo, Gustavo Petro y Samuel Moreno.

lucho_sando@yahoo.es

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