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A las amas de casa

23 de julio de 2018 - 03:16 p. m.

Hoy, en el Día del Trabajo Doméstico, manifiesto que este trabajo de las mujeres es de poca monta y pido se reconozca como el gran aporte económico a la sociedad conyugal que es esta labor: Administradoras del hogar con derechos.

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Entendamos que el término “ama de casa” se refiere a la mujer que se dedica a las labores del hogar como ocupación principal, que no tiene un empleo formal, dedicándose exclusivamente a los quehaceres domésticos: cocinar, lavar ropa, trastes, limpiar, sacudir, barrer, trapear, cuidar el jardín, cuidado de los hijos, administración del presupuesto familiar, etc.

Esta forma o modelo de mujer sólo se dedica al hogar.

En los “tiempos de antes”, por norma social, toda ama de casa se mantenía sumisa y abnegada ante el hombre y la sociedad. Esto se debía al rol de género, donde las labores del hogar se entendían como exclusivas de la mujer; el hombre se dedicaba a “proveer”, él era el responsable de llevar el sustento familiar y mantener el bienestar económico. Es por eso que los trabajos eran de tipo masculino, incluyendo el administrativo

La realidad es que ahora la gran mayoría de mujeres tienen tres jornadas laborales.  El de la casa, el del trabajo “oficial”, como si la labor domestica no fuera oficial, y el tiempo de relaciones interpersonales. Aunque los hombres y las mujeres de hoy tienen la misma presión social laboral, las mujeres son las que cargan con el trabajo doméstico en casi su totalidad. Al hombre actual le ha costado demasiado comprender que la limpieza de la casa es también su asunto.

Actualmente, algunas mujeres son más liberales, exigen cambios, tratan de conocer, aprender, prepararse profesionalmente, buscan un mejor empleo. Otras consideran que con su labor de administradora del hogar de tiempo completo tienen suficiente trabajo. Tanto unas como otras tienen toda la razón.  Y es su derecho determinar qué estilo de vida asumir.

Los hombres que maltratan a las mujeres por dedicarse al hogar exclusivamente debieron antes de casarse dejar claro que necesitaban una versión de mujer ejecutiva, aparte de administradora del hogar.  Ninguna mujer tiene derecho a ningunear a otra porque se dedique a la familia únicamente.

Hoy levando mi voz para que en Colombia se comprenda que la administradora del hogar como socia conyugal aporta económicamente a la familia su trabajo. Y que no es una “mantenida por al marido”. Así las cosas, felicito hoy a cada valiente administradora del hogar que dedica su vida a la economía del cuidado. Porque así se llama su oficio. Si una mujer no puede estar a cargo de su hogar por falta de tiempo tendría que contratar a una persona. Y esos son costos, que todos los hombres y la sociedad en pleno deben entender.

Colofón: Ninguna ama de casa debe ser sometida a ningún tipo de violencia por dedicarse al hogar. Ni siquiera a la violencia patrimonial y económica.  Las amas de casa pueden denunciar a sus parejas de ser víctimas de este tipo de violencia.

* Ideóloga, Feminismo Artesanal.

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