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El tercer milenio en cuerpo de mujer

21 de agosto de 2018 - 12:27 p. m.

¿Qué significa ser mujer en el Tercer Milenio?

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En un mundo de continua metamorfosis y evolución mental, espiritual, moral, psicosocial, filosófica y humana, la mujer ha sido, y sigue siendo, protagonista de la mayor revolución social de nuestra era. Una revolución interseccional. La mujer del tercer milenio tiene el deber de oírlo todo por respeto, sin perderse en conversaciones en círculos. Hago la analogía de los bebés intelectuales, espirituales, morales etc. etc. La mujer del tercer milenio debe lograr detectar a tiempo, desde su intuición y sabiduría: cuando oye a un bebé no se detiene en debates con él. Porque sabe perfectamente que así se desgaste explicando y explicando la profundidad de sus entenderes y saberes, el bebé no tiene la capacidad de entenderle. Ella tendrá que decidir si se queda a adoptarlo, ser su madre, cuidarlo hasta que crezca o si prefiere hacer de tía y dejar que la vida y el entorno le enseñe mientras ella le da colombinas en los días malos.

La mujer del tercer milenio tiene el enorme reto de escuchar detenidamente aquello que es productivo y determinante en su vida e ignorar aquello que le quita su valioso tiempo de construcción personal. La mujer del tercer milenio crece y se fortalece. En las relaciones humanas, en el ámbito sexo afectivo. Entre el modelo de mujer que ya no existe y el de hombre que todavía no ha llegado. En la familia. Entre el modelo único y la familia de diversidad humana. En la realización profesional. Entre la igualdad de oportunidades y la conciliación con la vida personal y familiar.

Ante los retos de nuestro tiempo, por la paz y la humanización del mundo, en el equilibrio entre fuerza y sensibilidad, talento y felicidad, la mujer del tercer milenio no puede mirar el reloj para excusarse en la falta de tiempo. Porque si lo hace, llegará el estancamiento de su desarrollo. Nosotras las mujeres del tercer milenio somos la más grande revolución social de la humanidad y nuestro reto es vivir en construcción, amar y tener empatía sin olvidarnos de nuestros objetivos personales y asumir que la luz que no se lleva a la oscuridad es inútil.

Por eso somos luz en movimiento.

¿Es diferente ser un hombre del tercer milenio?

Si es un macho orgulloso de serlo, es absolutamente diferente. Si es una nueva masculinidad replanteada, seguramente asumiremos los mismos conflictos de modo diferente.

* Ideóloga, Feminismo Artesanal

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