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Historias oscuras

02 de marzo de 2009 - 11:00 p. m.

ME GUSTARÍA ESCRIBIR SOBRE TEmas agradables, pero los hechos se desbordan de tal manera que no es posible.

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Ahora tenemos las ‘chuzadas’ del DAS a periodistas, magistrados, opositores del Gobierno y quién sabe quién más. ¡Ah sí!, a los del mismo Gobierno, ellos son víctimas también. Como el Gobierno vive diciendo mentiras es difícil creerle. Puede ser que sea así, o que en el seno de éste haya una mafia enquistada que dio la orden de que los ‘chuzaran’ a ellos también por si acaso, para tener una disculpa y poder ampararse en caso de que todo saliera a la luz como sucedió.

El DAS es un organismo absolutamente dependiente del Ejecutivo, es decir, del presidente de turno. Es él quien manda, hace y deshace dentro de ese departamento. El DAS, supuestamente, tiene funciones de inteligencia para proteger la seguridad nacional. Pero también para hacerles el trabajo sucio a los gobiernos.

El dictador Rojas Pinilla creó el SIC (Servicio de Inteligencia Colombiano), que fue el precursor del DAS, para espiar a sus contradictores, amedrentarlos, amenazarlos. Inclusive en una corrida de toros en La Santamaría, donde fue abucheada su hija María Eugenia, el SIC les dio una muenda a los abucheadores y también pasaron otras cosas. Ese fue el génesis del DAS.

Si el presidente Uribe no sabía que desde su organismo de bolsillo estaban ‘chuzando’, pues raro. Además él mismo nombró a un personaje bastante funesto como su director, Jorge Noguera, que luego le tocó irse para defenderse de sus alianzas con los ‘paracos’. Uribe, que está en todo: en consejos comunales, en todos los acontecimientos del país, saludando o rabiando, en las inundaciones, en las amenazas de los volcanes, en las reuniones internacionales, esto no lo sabía, o tal vez por estar en campaña se le están quedando hilos sueltos. No creo. A no ser que sus asesores le estén poniendo conejo. Tampoco creo, o es que sencillamente ya se desgastó por no descansar.

Dice la Fiscalía que los encargados de hacer estas ‘chuzadas’ en las oficinas del DAS alcanzaron a destruir evidencias. ¿Será que la Fiscalía, después de hacer las investigaciones a su cargo, será capaz de decir la verdad? Por otro lado, el Ministro de Defensa se pronunció en los siguientes términos: que se creía que era un país extranjero al que le estaban dando la información de las ‘chuzadas’. Y que se debería “liquidar” el DAS. En esto hay mucha gente que está de acuerdo. Obviamente el Gobierno lo desautorizó.

Ahora las ‘chuzadas’ —digamos que legales— dependerán de la Policía que ya tuvo, no hace mucho, un problema grave, precisamente por eso y hubo varios descabezados. Qué enredos. Más responsabilidades para el general Naranjo, responsabilidades que no le corresponden a la Fuerza Pública. Esperemos que sea algo temporal mientras se resuelve la situación con el DAS.

Si nos vamos para atrás en la historia mundial vemos cómo los dictadores se han apoyado en sus organismos de “inteligencia”, llámense como se llamen, sean de derecha o de izquierda, equivalentes en funciones a las del DAS, para hacer todos los malabares que han querido. Entre más se van cercando las libertades democráticas, más se necesita el apoyo de estos organismos para ejercer un control paranoico y represivo.

Veremos, pues, en qué termina este oscuro episodio que se descubrió gracias a la revista Semana. Mientras tanto, los ojos escrutadores de la comunidad internacional siguen encima de Colombia.

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