Aunque ya cumple más de 80 años de existencia, es desde el estallido de la “primavera árabe”, que la Hermandad Musulmana, fundada en 1928 en Egipto por Hassan al Banna, ha adquirido protagonismo.
La Hermandad Musulmana, movimiento político, religioso y social, fue la respuesta a una sensación de decadencia que se propagó por el mundo islámico árabe sunita tras la colonización europea, la pérdida de independencia, la implantación forzosa del Estado-Nación, la separación de religión y Estado, y el secularismo. Su propuesta integral ha sido restituir el predominio del Islam en la estructura social.
La separación de religión y Estado, una invención europea, riñe con la concepción del modelo político en las sociedades islámicas donde no se concibe que la religión no ocupe un lugar predominante en los asuntos del Estado. La Hermandad se expandió rápidamente a los países árabes, concentrándose en acción social y generalmente reprimida por los regímenes militares o por las monarquías del golfo.
Una similar idea del Islam en la centralidad del Estado, profesan los Wahabitas en Arabia Saudita, Al Qaeda en sus diferentes filiales y los revolucionarios iraníes shiitas que se tomaron el poder en 1979. Sin embargo, estas diferentes corrientes parecen enemigos irreconciliables, especialmente Los Hermanos y las monarquías Wahabitas.
Egipto, Siria, Túnez y Palestina son actualmente escenarios de protagonismo de la Hermandad Musulmana. En Egipto, después del triunfo de La Hermandad en las elecciones, el presidente Mohamed Morsi fue derrocado por un golpe político-militar tras manifestaciones contra su inhabilidad de solucionar los problemas económicos y sociales y su intención de imponer una Constitución islamista excluyente. El nuevo gobierno militar desató una persecución implacable contra los Hermanos, a los que califica de terroristas..
En Túnez, el único país donde le primavera árabe parece hacer honor a su nombre, La Hermandad Musulmana, con dosis de pragmatismo, ha colaborado con otras fuerzas políticas en la construcción del nuevo Estado tras la caída de la dictadura. En Gaza, el movimiento de resistencia islámico, Hamas, descendiente de la Hermandad Musulmana Palestina, enemigo acérrimo de Israel, ha sido por más de 20 años protagonista, ya sea por sus terroristas suicidas, por la toma violenta del poder en Gaza en 2007, por el incesante lanzamiento de cohetes a Israel y recientemente por el anunciado acuerdo de Unidad Nacional con el Fatah de Abbas, lo que llevó a Israel a “suspender” el empantanado proceso de paz de Kerry.