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Medio Oriente recargado

13 de octubre de 2015 - 11:54 p. m.

Ya las masacres diarias del régimen sirio contra su población, la destrucción de la herencia histórica por parte del Estado Islámico, los bombardeos de los saudíes contra poblaciones indefensas yemenitas y los refugiados ahogados en el Mediterráneo, se habían convertido en el paisaje habitual y rutinario del Medio Oriente.

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Pero siendo esta región lo que es, ocurren nuevos hechos que lo colocan una vez más en el centro de la agenda internacional.

La gran noticia, de las pocas buenas en la región, fue el otorgamiento del Nobel de Paz a un grupo representativo de la sociedad tunecina, cuya labor ha salvado al país de deslizarse por el mismo despeñadero de Libia o Siria o el regreso a la dictadura como en Egipto. La labor del cuarteto galardonado es altamente meritoria en medio de un ambiente polarizado tras la caída de la dictadura, al lograr que el país se mantuviera dentro del cauce constitucional respetando la democracia y los derechos de las minorías y la mujer.

El desembarco de Putin y sus tropas en Siria sacude la geopolítica regional. El nuevo zar llega a salvar al presidente Bashar al-Asad, tras más de cuatro años de guerra civil frente a la cual la comunidad internacional fungió como espectador de la muerte de 300 mil personas, el desplazamiento forzado de unos 12 millones, el colapso del Estado, la fragmentación del territorio, la desaparición de la frontera con Irak y la proclamación del Califato. Sólo la guerra va a determinar el futuro de Siria y Putin quiere su tajada y al igual que Irán se la juegan por Al-Asad. Los saudíes y los países del golfo no se quedarán de brazos cruzados y maximizarán su apoyo a organizaciones sunitas radicales para complicarle la vida a Rusia, tal como lo hicieron con los soviéticos en Afganistán.

La violencia volvió al conflicto palestino-israelí con su nueva faceta de supuestos “lobos solitarios” palestinos atacando civiles israelíes a cuchillo y las autoridades del Estado judío tratando de contener la violencia que deja víctimas en ambos lados con el trasfondo de un proceso de paz estancado y una insalvable división palestina entre Fatah y Hamás. La violencia y el terrorismo han sido perniciosos para la causa palestina y esta vez no será diferente.

En Turquía, un debilitado Erdogan comienza a cosechar lo que ha sembrado. Un centenar de muertos dejó el peor atentado en la historia del país en lo que podría ser el saldo inicial de la guerra a tres bandas que libra Ankara contra Al- Asad, el Estado Islámico y los kurdos.

Varias liebres saltaron en estos días en el Medio Oriente que regresa a su trágico sitial en la agenda global.

 

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