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Escarbando

27 de mayo de 2009 - 09:04 p. m.

¿A CUENTA DE QUÉ, COMO CIUDADAna, tengo que supeditarme a las recusables babosadas procedimentales del Congreso o a la decisión de la Corte Constitucional? Anuncio de una vez —y ojalá que la mayoría de los colombianos haga otro tanto— que no votaré en ninguno de los tres referendos.

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Me motiva una primera y poderosa razón: no me gusta que se manosee la Constitución, norma de normas. En un país en donde lo discursivo del “qué hay que hacer” abunda mientras el “cómo hacerlo” escasea, se acude ahora al espejismo de desmembrarla.

Exuberancia antidemocrática e inequitativa: se menudea el dinero de reparación a la población en situación de desplazamiento, a los afectados por las inundaciones y a los familiares de las víctimas de masacres, pero se botarían millones para hacer referendos.

Agruparlos en uno solo implicaría mezclar peras con manzanas. ¿Cómo se puede comparar el intento autoritario de la reelección con la violación de los niños y niñas, o la carencia del derecho al agua en sectores de la población colombiana?

No votar para el referendo de la reelección como protesta concreta tiene dos  sentidos y ventajas: expresarme en contra de un abusivo gobernante caudillista, pero también, como estrategia política novedosa de la ciudadanía.

Propongo entonces que se cree una red ciudadana por la abstención en los referendos. La campaña de Obama por internet, que aglutinó a varios millones de personas nos mostró el camino de una nueva manera de expresarse políticamente.

Las marchas cumplieron una función  importante en el despertar ciudadano, pero en este caso, no producirían ningún efecto. Tampoco podemos esperar a la  Corte Constitucional. En el caso de la reelección, hay que contribuir a que no se llegue al porcentaje requerido del censo electoral y a manifestar nuestra voluntad  en contra del referendo en sí.

Y como no es saludable mezclar peras con manzanas, dejo para otro día los argumentos para no votar en los demás referendos.

* * *

Sobre otro tema: menos mal que periodistas, organizaciones y lectores han apoyado a Javier Darío Restrepo frente a la manera atarvana como lo echó el periódico El Colombiano que, con su furibismo, ha caído en la más patética de las decadencias…

mariateresaherran@hotmail.com

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