ENTIENDO QUE LOS VENDEDORES DE vehículos deseen aumentar sus ventas. Es lícito y legal que una actividad comercial quiera superar sus resultados año tras año.
Se calcula que 340 mil carros nuevos inundarán en este 2015 nuestras calles y avenidas sin que nadie se pronuncie ante esta proliferación y polución en las desechas e insuficientes vías de nuestras ciudades.
Advierto cómo en Cali, para citar un ejemplo, al reposesionado secretario de Tránsito, Alberto Hadad, con sólo anunciar que el pico y placa se iniciará a las 6 a.m. y no a las siete como ha venido sucediendo, se le vino el mundo encima, y más aún cuando manifestó que dicha medida iba a ser de todo el día para aquellos vehículos que no estaban matriculados en esta ciudad.
Nuestra movilidad está colapsada y se hace crítica en las horas pico. Ya de nada sirven los pico y placas porque los conductores lo que hacen es comprar otro vehículo para no bajarse de la comodidad de desplazarse de manera individual y egoísta.
A su turno, los concesionarios cada día se inventan más gangas sin importarles el mal que causan.
Al paso que vamos las restricciones vehiculares pueden convertir los automóviles en vehículos decorativos sirviendo de adorno en los garajes porque tarde que temprano, si la polución de carros continúa de esta manera irresponsable y desbocada, los picos y placas harán imposible su uso de los vehículos particulares, obligando a recurrir al servicio público o a las bicicletas o a impedir la circulación en determinados lugares.
Mientras ello sucede , no hay la menor señal de construcción de nuevas vías salvo una que otra obrita “apaciguabobos” siempre insuficiente para la creciente demanda de los mencionados 340.000 nuevos carros que pedirán pista en este año de la inmovilidad en nuestras congestionadas ciudades.