Nadie me ha querido parar bolas en torno a lo que he venido denunciando acerca del Ferrocarril del Pacífico, que cambió de dueños sin aprobación, y de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, en cuyas narices se ha urdido un nuevo tumbis al Estado colombiano.
No le contesten nada a Sirirí, que él se cansa solo, han dicho los señores (?) de Trafigura Impala, concesionario de la vía férrea desde y para Buenaventura, y quienes suspendieron operaciones alegando que no podían seguir operando el ferrocarril habida cuenta la circulación de las “brujitas” —carritos de balineras que ruedan por algunos sectores de la carrilera—, la minería ilegal que está socavando las paralelas del ferrocarril y la invasión de la vía.
Muy hábilmente y con la debida premeditación, se buscaron la figura perversa de ceder las acciones de la empresa dueña del Ferrocarril del Pacífico —para evitar que se les cancelara el contrato con la multa prevista de US$ 50 millones— a los nuevos dueños, Talleres Ferrocarril de Antioquia, entidad que estaba en liquidación y con un capital de tres millones de pesos.
Esta firma operará el ferrocarril, repito, sin la aprobación de la ANI, por unos mesecitos más, hasta que tire la toalla argumentando lo mismo que hicieran los antiguos socios, con una diferencia: que Trafigura Impala sí tenía con qué responder —es una multimillonaria multinacional que tiene además un megacontrato en el Magdalena— y los nuevos socios, Talleres Ferrocarril de Antioquia, no tienen en qué caerse muertos.
Esto lo hablo Sirirí con el director de la ANI, Luis Fernando Andrade, aquí en Cali, quien dijo que ni de vainas iba a permitir la operación que sacaría a Trafigura Impala de la responsabilidad que le competía.
Sin embargo y pese a ello, se pasaron por la faja al Gobierno y los nuevos socios están haciendo el papelón. ¿Con la plata de quién? Averígüelo Vargas… Lleras.
Ya verán que Talleres Ferrocarril de Antioquia terminará demandando al Estado y, como estamos en el país del sagrado corazón, ganando la demanda dentro de unos años. Mientras tanto, Trafigura Impala se seguirá frotando las manos y Buenaventura continuará sin ferrocarril sujeta a una carretera cuya terminación de la doble calzada se volvió a enredar…