El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Uribe, ¿tripresidente?

03 de septiembre de 2009 - 10:24 p. m.

CONTRA TODOS LOS AUGURIOS, amenazas y conjuras pasó el referendo en la Cámara de Representantes, despejándose así la posibilidad de tener un tercer mandato de Álvaro Uribe.

PUBLICIDAD

Si bien fue tortuoso el camino, lleno de sospechas, acusaciones y toda suerte de zancadillas, lo que se viene puede ser peor. Demandas por doquier, quintacolumnistas atrincherados vociferando contra el Gobierno, francotiradores atacando al régimen, parlamentarios enfurecidos hurgando incansablemente para descalificar esta reelección, Chávez y Correa haciéndole el juego a una oposición desesperada, y aún más, es el panorama que nos espera. Un precio muy alto tendrá que pagar la institucionalidad para que la voluntad popular imponga su sentir y sin duda saldrá lesionada Colombia ahondándose con ello una herida de difícil sanación.

Curioso que el Presidente más popular de la historia de Colombia produzca tanta polarización. Mal de los caudillos me dirán. Pero es que pareciera no existir un punto de encuentro entre un antiuribismo exacerbado y un furibismo que harto mal le hace al Presidente.

No quiero imaginarme estas próximas semanas y meses mientras se aclara el horizonte y se sabe si puede o no puede. Y después, si quiere o no quiere. Y en medio de todo esto, si debe o no debe.

¿Qué pasará con los candidatos uribistas? ¿Alguno(a) será fórmula vicepresidencial? ¿Y qué de los conservadores de cuyo barco se bajó a tiempo Holguín Sardi? ¿Y el candidato liberal que será o Alfonso Gómez Méndez, “liberal de siempre”, o Rafael Pardo? ¿Y qué de Sergio Fajardo y el Polo? ¿Dónde terminará Noemí? ¿A dónde irá a parar Marta Lucía?

El país está politizado y aunque la maquinaria uribista seguirá alineando a su favor a muchos de sus detractores, los que queden dando una pelea desigual se encargarán, no obstante, de hacerse sentir.

Todo esto provocará una mayor radicalización del constituyente primario, léase elector, quien no podrá ser ajeno a una contienda como nunca antes habíamos visto los colombianos. ¿Vox populi, Vox Dei?

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias