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Cuando errar es inhumano

20 de marzo de 2012 - 06:00 p. m.

Se entiende el dolor de los familiares del suboficial y 10 soldados asesinados en Arauquita. Y tienen razón.

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Negársela cuando dicen que con tres meses de entrenamiento no estaban preparados para enfrentar a una guerrilla vieja es volverse a equivocar. Evitar el debate sobre el incumplimiento de protocolos de seguridad es desestimar la capacidad de reaccionar operativamente y de retomar la exigencia de enviar sólo soldados profesionales a frentes de batalla. Y que nadie diga que Arauca, Cauca y Nariño no lo son, como lo han sido este año, los escenarios de unas 160 acciones de guerra.

Se equivoca la guerrilla con estas acciones criminales contradictorias que invitan a confirmar la hipótesis de que actúa de manera fragmentada, disociada en lo ideológico e inconsulta en lo militar.

Se equivoca el Gobierno si es tajante su ‘no’ a la visita a guerrilleros presos del grupo Mujeres del Mundo por la Paz. De por medio hay un valor discursivo y político que tiene el riesgo de reconocer que hay presos políticos, con sus implicaciones; pero esa visita y sus conclusiones son negociables.

Y se había equivocado con el peloteo a Piedad Córdoba con citas canceladas . Gústele o no a Santos, la liberación de los uniformados en poder de las Farc pasa por la exsenadora. La amenaza de huelga de hambre en 10 cárceles es prueba de ello.

Se equivoca la guerrilla al meterle a su promesa de liberar a los secuestrados el caballo de Troya de los presos políticos.

Se equivoca Santos si no da línea clara, evita intermediarios y polémicas innecesarias según hable el vicepresidente o su mindefensa. Para no ahondar en el presunto derecho de petición del Inpec que admitiría la existencia de 15 mil presos políticos, según el comunicado de las Farc.

Cuando creyó el Gobierno que el balón estaba en la otra cancha, le llegó de rebote. Como decía el editorial de este diario ayer, prima la libertad de diez compatriotas. Otro error sería inhumano y la guerrilla, acostumbrada a cometerlos, está presta a cobrárselo.

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