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Entre dos males…

11 de marzo de 2020 - 12:00 a. m.

A veces es improvización, así a secas. Pero en otras ocasiones parece que improvisar con decisiones inmediatistas, viscerales u oportunistas es una estrategia que rinde frutos. Sobre todo si después hay posibilidad de patrasiarse, disculparse con balbuceos o acudir a gestos diplomáticos insinceros, como lo hizo el presidente Duque con el secretario de la ONU después de descalificar los contundentes informes del alto comisionado y del relator para los derechos humanos de esa entidad.

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Esa estrategia apunta a dejar en la percepción ciudadana la idea de un gobierno enérgico, pero corre el riesgo, como en este caso, de corroborar el imaginario de una administración reactiva, visceral y escasa de argumentos.

Pasa lo mismo con las descachadas intervenciones de la ministra del Interior, pareciendo que improvisa, sumando a la proverbial ineptitud del gobierno para detener la masacre de líderes sociales, la indolencia y miopía, ya no solo suyas, sino de toda una doctrina para entender y atender esa matazón.

Parece que improvisa el senador Uribe cuando desecha, con tal de salvarse, a su colaboradora en el Congreso por el gravísimo “Ñeñegate”, y la misma implicada en su carta de renuncia que se puede leer como una enorme contradicción cuando reparte culpas sin aceptar la propia; o como un habilísimo e insidioso reclamo por falta de confianza de su jefe pese a su “convicción y afecto”.

Improvisan los alcaldes de Bogotá y Medellín responsabilizando de la contaminación a los vehículos particulares, chivo expiatorio de ese y otros males, aprovechando que no están organizados para hacer paros o bloqueos. Tanto va el cántaro al agua…

Aprovechan para improvisar, en busca de acabarla, funcionarios y políticos que denuestan contra la JEP a punta de titulares o tuits polémicos.

En cambio, quienes tienen a cargo los destinos económicos sin la menor idea de qué hacer frente a la crisis, la volatilidad de los mercados y la imprevisibilidad de la economía global, quieren aparentar a toda costa que no están improvisando.

Y entre unos y otros, uno no sabe qué es peor.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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