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Problemas de inteligencia

02 de octubre de 2019 - 12:00 a. m.

Que nos falta “inteligencia” no solo lo demuestran las mentadas fotos de contexto que deslegitimaron la verosimilitud del dosier que daría cuenta del apoyo de la dictadura de Maduro a grupos subversivos, también la guerra descoordinada de coordenadas de los gobiernos de aquí y de allá, preocupados por golpes de opinión antes que por verificar, que es la base de toda prueba.

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Pero no son los únicos a los que les falta razonamiento, entendimiento, intelecto o talento, como lo dejan ver con sus actuaciones o decires los infiltrados de todas las protestas, puestos en evidencia más que nunca en las marchas de la semana pasada, para intentar marchitar el florecimiento de la unidad estudiantil; los que no quieren entender las razones de fondo de la protesta; los ególatras seudocríticos de estas generaciones que nunca pudieron reunirse ni para una foto.

También los que desde su pedestal proponen salvar el empleo con contratos por hora, a costa de la dignidad de los empleados; los que insisten en ver una cualidad en esa frase manida de que los colombianos somos los mejores trabajadores, desconociendo que ocupamos el peor lugar, según la OCDE, en equilibrio entre trabajo y vida; los populistas irredentos que aprovechan la campaña para ilusionar, sin vergüenza, con primas imposibles o alzas salariales caprichosas a toda esta población agobiada y doliente.

Los que pretenden traicionar, por capricho, a los países garantes de otros procesos; los que compran peleas en las fronteras; los que denuestan de los payasos y las risas, intoxicados con sus trizas; los que comparten falsos contenidos de líderes internacionales decadentes que azuzan peleas ideológicas desuetas.

Los que prefieren vinagre y agua contaminada y embotellada a otros aderezos; los vapeadores de humo, de confusión y de odio. Los usurpadores de humedales, los compradores de flamantes buses contaminantes escudados en falsos discursos de cambio climático en ciudades concentradas.

Sí, como lo reconocen ellos mismos, son problemas de inteligencia, un don que aquí es pura ilustración, una cualidad de contexto.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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