Tal vez sea en el lenguaje y sus significados donde se perciba más notoriamente el desgaste, y debe ser porque quizá no sea tan cierto que estemos en pausa. Nunca como en estos cuatro largos meses hemos vivido, sentido y pensado tanto. Mirada al espejo, la humanidad ha envejecido raudamente. Esa falsa apariencia de quietud niega el vértigo de los acontecimientos y de los sentimientos que nos unen y nos separan por igual.
El big bang del virus, en vez de expandirnos, nos contrae. Mirar hacia delante, hoy más que nunca, es beber en la nostalgia de la vida que fuimos, de la vida que nos dijeron. Nada será igual, repetimos en todos los tonos con ese aire de veteranos, de los que han aprendido la lección, mientras añoramos un trozo de la existencia que tuvimos, cuando exhibíamos ese ímpetu confiado de la vida, que dice Thomas Mann que tenía Hans Castorp cuando llegó de visita al sanatorio de La montaña mágica, en el que hubo de quedarse para tratar de curarse.
Respirar era la metáfora inconsciente de la humanidad que sobrevive y que hoy añora mientras toma aire y suspira en conteo regresivo por lo que se viene inexorablemente. A diferencia de las viejas profecías que estaban hechas no para cumplirse, sino para que no se cumplieran, ahora los días se atropellan para darle paso al advenimiento de una condena. Como los hermanos que habitaban la Casa tomada, el cuento perfecto de Cortázar, algo nos va ocupando la antigua vivienda, otrora espaciosa y resguardo de nuestros mejores recuerdos.
Frontera no es ya la pared que me une con el otro, como enseñaban los viejos libros de geografía, sino la barrera que me oculta, que me inhibe del peligro. Ya no hay un significado encarnado para la palabra líderes, los primeros en extinguirse, o la promesa incumplida de toda una generación en decadencia, que presintió Ernesto Sábato en Sobre héroes y tumbas, su novela magna.
Tratamos de alentarnos, claro, respondiendo con ilusión lo que haremos cuando todo esto pase. Y el verbo pasar nos mira impertérrito, sin conjugarse: si ni siquiera ha comenzado…
@marioemorales y www.mariomorales.info.