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Los primeros 100 días

26 de noviembre de 2018 - 04:30 p. m.

Desde sus primeros 100 días, hace 100 años, se vislumbró lo que sería el gobierno de Marco Fidel Suárez. A pesar de tener una amplia trayectoria en el sector público, sus primeros actos fueron fallidos, tanto que le tocó afrontar marchas en contra y una crisis de gabinete en esos primeros días. Era humilde, hijo natural y por eso llevaba el apellido de su madre, quien lavaba (no plata sino ropa). Gramático y lingüista, no quiso habitar en Palacio y diariamente se dirigía a su despacho a pie, humildemente trajeado, sin guardaespaldas.

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Al comenzar su gobierno, Suárez ofreció dos ministerios a los liberales (Obras y Agricultura), pero ellos no los aceptaron y se sumaron al sector conservador, que lo combatía desde el Congreso. Concluida la Primera Guerra Mundial, el presidente Suárez aplicó su teoría de la Estrella Polar, para mirar el norte en la búsqueda de mejorar las relaciones con los Estados Unidos, deterioradas luego de la separación de Panamá. Por eso impulsó la aprobación del tratado Urrutia-Thompson, que decretaba una indemnización a Colombia de US$25 millones, a pesar de que se le quitó la cláusula por la cual se le daban a nuestro país las más amplias excusas por la intervención de Estados Unidos en la separación de Panamá.

Suárez no pudo concluir sus cuatro años de gobierno porque el joven representante a la Cámara Laureano Gómez denunció que el jefe del Estado había vendido anticipadamente su sueldo a un banco norteamericano, acto que era contrario a la dignidad de la República. En un hecho insólito, el mandatario se presentó al recinto con la banda presidencial al pecho, acompañado de todos sus ministros vestidos de etiqueta y, con voz tenue, casi imperceptible, confesó que lo que se había dicho era cierto, pero que según su criterio moral no había cometido falta alguna. No renunció sino pidió licencia y quedó encargado de la Presidencia el designado Jorge Holguín.

Repito, desde sus primeros 100 días de gobierno se vislumbró lo que sería su gobierno. Ojalá 100 años después no se repita la historia, porque ya no tenemos Suárez sino archi Duque.

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