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Disidencia indígena

14 de agosto de 2012 - 07:18 a. m.

La situación del Cauca sigue siendo muy preocupante; los diálogos están suspendidos y los indígenas exigen la presencia del Presidente Santos. El país no sabe que está pasando, pues la versiones son diversas y contradictorias.

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El Ministro del Interior aseguró que el Presidente no asistiría hasta tanto no hubiera acuerdos; sin embargo el líder indígena Yatacué, anunció la llegada del mandatario para mañana miércoles. Si el Presidente no asiste, seguramente presenciaremos el bloqueó de la carretera panamericana. Ese ha sido un punto álgido en las negociaciones con los indígenas caucanos, pues esa es la conexión con el resto del país, por ahí circulan los productos del Cauca y Nariño, especialmente 450 mil litros diarios de leche.

La impresión del Ministro es que los indígenas no tienen una agenda clara y, en sus palabras, “están postergando la reunión y tratando de llegar a un punto de inflexión”. ¿Qué pasa? ¿Qué quieren? MinInterior habla de fraccionamientos y divisiones internas; pero no explica sobre qué o entre quiénes.

Otra organización indígena, OPIC, ha denunciado discrepancias de muchos indígenas con las posiciones de los voceros del CRIC y ACIN. La líder indígena Ana Silvia Secué –hija de uno de los fundadores del CRIC- presidió una impresiónate manifestación de indígenas en la ciudad de Popayán. La primera consigna fue un saludo de respaldo a la Fuerza Pública y el deseo de que permanezcan en las zonas indígenas.

Secué dice que los indígenas del CRIC tienen el deseo es extender los resguardos hasta la carretera Panamericana, pues ha sido una de las exigencias de la guerrilla; tener un corredor a través de cual puedan desplazarse para lo cual la carretera es fundamental. Ello ha provocado malestar entre los campesinos y las comunidades negras que hoy son dueños o poseen esos predios.

La OPIC denunció malos manejos que le estarían dando algunos lideres indígenas a los recursos que reciben del Estado y de las múltiples organizaciones internacionales que les aportan; se quejan de que los recursos nunca llegan a la comunidad. Manifestaron temor a la entrega de la autonomía indígena a los actuales lideres, pues la hegemonía de esos ciertos lideres puede convertirse en la esclavitud de los indígenas por otros indígenas. Quienes ejercen el liderazgo actualmente tienen una agenda propia, que no necesariamente es la de todos, y la imponen sin consideraciones por la disidencia.

La OPIC se refirió, también, a los problemas de la educación en los resguardos; una educación que carece de calidad, dijo Secué. Los lideres expulsaron a los maestros licenciados y los remplazaron con indígenas bachilleres; bajo el supuesto de que los “occidentales” cambiarían la mentalidad de los niños indígenas. En esa medida, sostiene Secué, la educación está concentrada en una campaña de adoctrinamiento. Se les enseña de la revolución, la sublevación contra el Estado y se les convoca a no aceptar los símbolos patrios –no cantar el himno ni identificarse con la bandera tricolor. La OPIC exige una educación de calidad para los indígenas, que les permita competir en el contexto nacional e internacional.

La reacción del CRIC y la mesa de concertación ha sido la solicitar que el Ministerio del Interior revoque la personería jurídica de la OPIC.

Nota: Durante la discusión en torno a los indígenas, algunos periodistas han culpado a los caucanos, a quienes llaman terratenientes. Sorprende semejante desconocimiento de las realidades de ese departamento. Ninguna otra comunidad colombiana ha sido tan generosa con los indígenas como la caucana. Los indígenas caucanos están ahí a diferencia de los indígenas de muchos otros departamentos: ¿dónde están los indígenas del Valle o de la Sabana de Bogotá? Más aún, el Cauca está ampliamente poblado y a pesar de eso, hoy en día los resguardos cobijan amplias zonas del departamento. Esas tierras no eran baldías, como lo eran la mayoría de aquellas que hoy son resguardos. La sociedad caucana se despojó de su tierra y la entrego pacíficamente, a precios irrisorios. La mayoría de esa “oligarquía” -tan criticada por la prensa- hace tiempo que dejó el departamento. Según estadísticas, menos del 20% de quienes viven en Popayán son popayanejos raizales.

@PalomaValenciaL  

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