En el sector de Quinta Camacho en Bogotá, una cocina francesa contemporánea, con ingredientes locales, creaciones artísticas únicas, en un ambiente plácido, de comunidad, de vida de barrio.
La trucha blanca curada, con blinis de semilla de girasol, con espuma de achiote y puerro. La trucha del piedemonte llanero, en rodajas delgadas crudas, pero curada en reducción de remolacha y especias.
La milhoja de papa andina, acompañada de queso costeño asado y puerro confitado. Un plato sorpresa. La milhoja parece un acordeón aplanado, o un trozo de corteza desgarrada de un árbol adulto, con sabor a asado. Un muy fuerte aplauso para esta creación fenomenal.
El risotto con reducción de zanahoria, adornado encima con mechas de cola de res, pequeñas zanahorias y nueces con sabor a nuestra típica almendra de mararay. Un plato con arroz arborio que enaltece a la siempre noble zanahoria y a la cola de toro, que sorprende gratamente con el peculiar sabor de la preparación tradicional colombiana.
La pesca del Pacífico con puré de arracacha majado, guiso de maní, coco tostado y rodajas largas de pepino. El pescado, un magnífico trozo de róbalo a la brasa. Una composición culinaria y artística perfecta. Majar significa reducir un ingrediente a trozos más pequeños, machacándola o desmenuzándola.
Un formidable postre el de chocolate crocante con espuma y un cremoso de huacatay. El huacatay es una hierba muy presente en la cocina andina, y de aroma potente. Para unos, una mezcla de albahaca, menta, limón y estragón, y para otros de cilantro y perejil. ¡Qué deliciosa fantasía!
El coctel “enguayabado” de los mejores y únicos de mezcal en América con jarabe de guayaba, y además zumo de limón, bitters de xocolatl, mole y sal negra. Este coctel está listo para la gloria en muchas carreras, y amables combates, hasta de lucha libre, cuerpo a cuerpo con otros cocteles en el país de los cuates.
En una próxima oportunidad probaré el coctel “el comandante”, con ron, calvados, jarabe de tabaco y haba tonka; el pollo campesino, la milanesa de ternera y la yuca frita, platos que aun cuando sus nombres no presagian exquisiteces, en este restaurante con la creatividad, sentimientos y las manos de los galos Viktor, Sebastien, Alexis y Baptiste, sin duda serán estupendos.
Evaluación del índice CLAP de calidad-local-atención-precio: MUY BUENO.
Carrera 10 N° 67-88, en Bogotá, teléfono 350-6256402.