¿SABES QUÉ SIGNIFICA PSUV?, ME preguntó, refiriéndose a la sigla del Partido Socialista Unificado de Venezuela, Giovana, una amiga venezolana, cuando llegué a Caracas el pasado martes, justo al día siguiente de que ocurriera el intercambio de insultos entre Hugo Chávez y Álvaro Uribe, durante la cumbre de presidentes de Cancún.
— Presidente, sea un varón—, dijo Giovana, muerta de risa, mientras agregaba que ya en Venezuela estaban imprimiendo camisetas con ese eslogan.
Quién sabe si en nuestro país también estén haciendo cachuchas con el “vete al carajo” que le respondió Chávez a Uribe, luego de que éste lo recriminó por el embargo comercial impuesto a nuestro país; y el venezolano contestó que, de Colombia, le habían mandado 300 paramilitares para matarlo; y Uribe, enfurecido, según reporte de los medios, replicó que él no era un matón ni un paramilitar; y Chávez intentó retirarse; y el mandatario nuestro le espetó lo del varón; y el de los vecinos lo mandó al carajo; y así transcurrió la cumbre presidencial hasta que el Jefe de Estado cubano, Raúl Castro, los increpó porque esa no era la forma en que debían tratarse dos presidentes; y alguien escuchó que por ahí decían “vamos y arreglamos esto afuera”.
(No se sabe aún quién lo dijo, pero sí se conocen antecedentes de cierta conocida tendencia a arreglar los conflictos a puños, como cuando, por ejemplo, hace varios quinquenios, en unas elecciones, el actual ministro del Interior recibió un trompadón de su jefe de hoy, y hace unos meses se escuchó por la radio a nuestro Presidente, de viva voz, diciéndole por teléfono a un antiguo amigo suyo que “le doy en la cara, marica”).
En todo caso, a pesar de que la cumbre terminó en que el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, coordinará un grupo de países amigos para mediar entre Colombia y Venezuela; y el canciller colombiano manifestó su complacencia porque se hubiera creado una comisión que ayude a ambas naciones a superar “sus temas sensibles”; y Chávez le dio la bienvenida al altercado con su homólogo colombiano si “es que le sirvió como catarsis al presidente Uribe,” y explicó que él no es “roca que golpea la ola”, y que si lo escupen de un lado y del otro él acaba enviando a su interlocutor a donde mandó a nuestro Presidente, pero que está dispuesto a “evaluar retomar el hilo de las compras a Colombia y dar los pasos necesarios para restablecer la normalidad total de la relación binacional”, hay una cosa clara: que lo mejor que puede pasarles a los dos países es que ambos, Chávez y Uribe, entiendan que su permanencia en el poder nos hace un daño enorme en Venezuela y en Colombia, y decidan, de una vez por todas, deshacerse de esa libido, llorar a escondidas la nostalgia de no ser ya los dueños de sus países, y dedicarse a sus más preciadas aficiones: Chávez podría fundar un mariachi y deleitarnos con su gran voz, y Uribe podría montar una buena escuela de domadores de caballos, crear en Internet el medio que desea tener y seguir dedicándose a trabajar, trabajar y trabajar. Así, colombianos y venezolanos, por fin, volveríamos a vivir paz.
Por eso les propongo a quienes estampan camisetas que, parodiando al rey Juan Carlos con el “por qué no te callas” que le dijo al venezolano en otra cumbre presidencial, impriman unas con los rostros de Chávez y de Uribe donde les pregunten: ¿y por qué no se van? (Les juro que se vendería como pan caliente…).