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¿Quién dijo que todo está perdido?

07 de junio de 2010 - 07:48 p. m.

EL PARTIDO AÚN NO HA TERMINAdo. Como están las cosas, si no ocurre nada extraordinario, ya sabemos el desenlace.

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No obstante, hay  brevísimo tiempo para que los líderes del Partido Verde, con Mockus a la cabeza, tomen la iniciativa e intenten darle vuelta a la torta. Resulta absurdo que, habiendo sido elegido dos veces para el segundo cargo del país y mostrado un desempeño impecable, acompañado de otros excelentes ex alcaldes como su fórmula vicepresidencial Fajardo y de Peñalosa y Lucho, haya incertidumbre acerca de sus capacidades para gobernar Colombia.

Antanas no será Demóstenes (menos aún el otro candidato) ni debe pretender serlo. Pero su equipo tiene que mostrar, en los días que aún quedan, garra. Garra para lanzar unos pocos mensajes por todos los medios, desde los de las redes virtuales  e internet, hasta las emisoras locales. Garra, limpia y serena, es bienvenida. Garra tranquila en los debates.

La mayoría de los colombianos, incluyendo franjas de opinión uribistas, liberales y conservadoras, de Cambio Radical y del Polo, y muchos abstencionistas, saben que el matoneo a la justicia, los falsos positivos, la yidispolítica, las interceptaciones telefónicas, el desempleo, son insostenibles. Hay que decirlo, con garra. Con la garra de Lucho Herrera subiendo los Pirineos.

La gente más humilde sigue creyendo, después de elaborada la campaña de publicidad aplicando el “todo vale” y la picardía, que con Mockus se perderá el acceso al Sisbén y a Familias en Acción, que las madres comunitarias no lo serán más y que la universidad de los pobres, el Sena, va a ser liquidada. Un par de videos, de cuñas, con el mensaje simple, servirán.

La propuesta de más trabajo, la de la cuña fusilada de otra en Honduras, a su vez calcada de otra del estado de Sinaloa, México, no dice nada. Vaya brillantez. Mockus y su equipo son los precisos para reivindicar el rol de la educación, la ciencia y la tecnología, como generadores de empleo de calidad. El conocimiento como fuente de riqueza. Cosas, sí, obvias, en la Unión Europea y en Corea, pero no en la mente de los políticos de un país con la tasa más alta de desempleo de América Latina, pese a los años de auge de la economía mundial hasta 2008. La receta está ahí, en los países que le apostaron a la economía del conocimiento.

Oponerse al amedrentamiento a la justicia. ¿Cómo así? ¿Pasados los resultados del 30 hay de nuevo “unanimidad” en el cerco a los jueces? No señor…

Seguridad. Ay, caramba… ¿Quiénes lideraron la reducción radical de las tasas de homicidios en sus ciudades? Mockus mostrará  inquebrantable firmeza frente a los grupos armados por fuera de la ley, cualquiera sean sus móviles y fuentes de financiación.

El partido hay que jugarlo hasta el último instante. Vale la pena soñar con el “no todo vale”, con una sociedad moderna que respeta la diversidad de opinión, en  la que la independencia de poderes públicos sea un hecho y en la que los recursos públicos son sagrados. ¡Garra, Antanas!

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