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Trabajos híbridos y educación permanente

20 de febrero de 2017 - 09:00 p. m.

La velocidad del cambio que viven los jóvenes de hoy no tiene precedentes. La educación que reciben no los prepara para un mercado que cambia sus exigencias a diario. Lo que aprenden queda, rápidamente, revaluado. Los llamados trabajos híbridos están a la orden del día y los jóvenes deben preparase todos los días para ello.

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La conjunción de innovaciones en la tecnología y de las dinámicas en la globalización está generando nuevas situaciones de hecho, destruyendo y creando las formas en que hacemos y pensamos las cosas. Globalización que nos hace cada vez mas interdependientes, por el juego de factores como los masivos movimientos migratorios, internet, la economía y los flujos de comercio, la cultura, los sistemas jurídicos, la política y sus conflictos asociados, y el cambio climático.

La sociedad y las familias invierten cuantiosos recursos para que sus hijos ingresen a los mercados laborales en las mejores condiciones. Sin embargo, los cambios ocurren de forma tan vertiginosa que, difícilmente, las instituciones de educación superior, ancladas en realidades y métodos del siglo XX, son los mejores faros para afrontar los retos que aparecen y están por venir.

El modelo aspiracional sigue siendo, en Colombia, el mismo: graduarse de “doctor”, aún si el primer peldaño es una carrera técnica o tecnológica. Si es posible, adicionar diplomados, especializaciones, ojalá un magíster…

Por eso, en lo que va del siglo, se ha duplicado la población universitaria. Bueno y malo: más gente que compite por los puestos disponibles, amén de títulos que no representan las competencias requeridas para las nuevas demandas del mercado.

Cambios en los modelos de negocios, estocadas mortales a antiguas ocupaciones y su remplazo recurrente por otros modelos y trabajos, requieren de mentes (y corazones) perseverantes, capaces de aprender (y desaprender) a diario.

Una de las características de lo que viene son los trabajos híbridos. Un aviso imaginario de enganche para trabajar en el Circo del Sol, que reinventó el concepto del circo, podría ser: se solicita gimnasta especializado en guitarra del Renacimiento.

Parece ficción: se requieren odontólogos que conozcan de balanza de pagos, abogados con manejo de lenguajes de programación, ingenieros diestros en normas de contratación, economistas con visión de antropólogos, sicólogos que interpreten gráficas de datos. Y, en todos los casos, la capacidad de trabajar en colaboración, la empatía y el respeto, son imprescindibles.

¿Cómo adquirir tales competencias que permiten desempeñar los trabajos híbridos? Aunque las universidades pueden jugar un papel importante, no son, necesariamente, los títulos académicos convencionales los que respaldan los aprendizajes que, puntualmente, pueden ser “micro”. La respuesta, nada fácil, es que hay que estar dispuesto a aprender a diario, con o sin títulos de por medio. Sólo hay que saber dónde y cómo, tema de otra columna.

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