El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El falso retiro de un lenguaraz

07 de marzo de 2009 - 10:00 p. m.

SI HAY ALGUIEN QUE PARA LA HISTOria es el emblema de lo que será este Gobierno, es José Obdulio Gaviria (JOG), experto en todo y sabio en nada, pero especialmente una mala persona.

PUBLICIDAD

Anunció el alfil de Uribe que se retira de su oficio de orientador del régimen, porque se dedicará a defender el referendo y la reelección de su jefe, y aquí todos se tragan el anzuelo, hasta veteranos periodistas que caen rendidos a sus pies, dándole tratamiento de premio Nobel en los reportajes que él reclama para ventilar sus resentimientos, que son bastantes y merecidos.

Es una burla que JOG diga que se retira de su “Casa de Nari” para defender el referendo y la reelección, como si eso mismo no fuera lo que ha venido haciendo hace muchos años. Y es un embuste el cuento de su retiro, cuando maliciosamente se ha preocupado porque no lo nombren funcionario, para quedar a salvo de los organismos de control como la Procuraduría, según su propia confesión, y posar como inofensivo asesor en la sombra, pagado en ocasiones con recursos de la caja menor del uribismo, el Convenio Andrés Bello. A pesar de su cautela para no ponerse en la mira de la Procuraduría, en todo caso no pudo salvarse de que la Fiscalía se interese en varios de sus extraños movimientos en el epicentro del poder.

Ahora que JOG se apresta a afinar su artificiosa pluma en las páginas de El Tiempo, donde alternará, por lo general, con importantes e inteligentes columnistas, sería bueno que contara si la entidad que le pagaba sus honorarios como consultor de Palacio le seguirá remunerando su nuevo papel como dirigente político. Más caldo para las cuentas inescrutables del referendo.

Como si lo anterior no bastare, JOG se despide de la casa presidencial que en compañía de otros de su misma calaña ha deshonrado todos estos años de ferviente uribismo, dejando la duda mortal de que se enteraba de la vida de todo el mundo, no propiamente por la vía del chisme callejero, menos él, que se ufana de haberse reunido con cuanto director del DAS ha pasado por este Gobierno. ¿De qué hablarían?

En efecto, JOG pretende que le creamos la fábula de que un día a altas horas de la noche, un amigo suyo que cenaba en un restaurante, lo llamó para informarle que en un reservado de ese exclusivo lugar estaban libando el fiscal Iguarán, un fiscal delegado ante la Corte, Alejandro Santos con un periodista estrella de la revista Semana, más un reconocido lobbysta. Según JOG, como el establecimiento estaba cercano a su casa, se trasladó al mismo, pero cuando llegó el grupo que aspiraba “sorprender” ya se había retirado a descansar.

Como primero cae un mentiroso que un cojo, JOG no tuvo inconveniente en revelar los nombres de los tres contertulios del Fiscal y Alejandro Santos. ¿Cómo hizo el amigo de JOG para identificar los tres nombres de esos comensales que estaban en un reservado, si  no son figuras públicas? ¿Cómo fue que JOG supo la identidad del grupo y que estaban bebiendo, si no vio a nadie en el restaurante?

Lo único que falta es que con el auxilio de Luis Carlos Restrepo, a JOG le de por ejecutar el plan C, convocando una constituyente, con los ex guerrilleros de las Farc, Karina y Olivo Saldaña, hoy gestores de paz, cuando en verdad son promotores de la nueva reelección. Así el Gobierno, ex combatientes de las Farc y uno que otro supuesto reinsertado paraco, sepultarían lo que queda de la Constitución del 91 que tanto le incomoda a Uribe para perpetuarse en el poder.

~~~

Adenda. Según Facho Santos, la libertad de prensa y de opinión, llega hasta la frontera. ¿Resucita Laureano?

notasdebuhardilla@hotmail.com

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias