Los resultados del crecimiento económico de Colombia en el primer trimestre de 2012 sugieren una desaceleración, aunque fueron bastante buenos.
Frente al primer trimestre de 2011, el crecimiento fue de 4,7%, inferior al del promedio para 2011, que alcanzó 5,9%. Si se toma el crecimiento frente al trimestre inmediatamente anterior, el resultado es menos bueno: 0,3%, que proyectado para los cuatro trimestres arrojaría un crecimiento de 1,2% para el año.
Los sectores que más crecieron fueron minas y canteras con 12,4%, reflejo de una clara desaceleración frente al 18,2% del último trimestre de 2011. Esto fue antes de que en mayo y junio el petróleo cayera de precio más de una cuarta parte en el mercado internacional. Un informe reciente del New York Times sobre China da cuenta de que ha caído drásticamente su consumo de energía y que los depósitos de carbón alrededor de sus plantas eléctricas están repletos, lo cual también explica el declive observado de 30% en el precio internacional del mineral durante el último año. La reducción del crecimiento de la economía china, contagiada por la recesión europea y el escaso crecimiento de Estados Unidos, es lo que está descarrilando la principal locomotora del desarrollo colombiano.
El sector financiero creció 6,7% durante el primer trimestre, el comercio aumentó 4,6%, pero la construcción cayó 0,6%, la agricultura se contrajo 0,4% y la industria solo creció 0,6%. Los datos del mes de abril ya fueron francamente desalentadores: el comercio al detal cayó 2,8% y la industria redujo su producción en 1,6% frente a abril de 2011, según el DANE. El presidente de la Andi se quejó de que su sector sentía un fuerte “dolor de cabeza”.
La demanda interna aumentó 6,1% en el trimestre I de 2012, que se compara no tan bien con el 8,8% que alcanzó durante todo 2011. El consumo interno continuó vigoroso, pero también disminuyendo su dinámica. La inversión creció 8,3%, mientras que en el primer trimestre de 2011 llegaba al doble. Obras civiles, que combinan obras públicas y de infraestructura minera, caen 19%, lo que se explica por el inicio de las administraciones territoriales que no logran ejecutar proyectos, según el siempre optimista ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry. Los datos también sugieren lo que se repite en varios círculos políticos y es que el Gobierno Nacional tiene una pobre capacidad de ejecución.
El crecimiento de las importaciones fue de 13%, más del doble que el de las exportaciones. Las exportaciones mineras pierden impulso multiplicador porque en buena medida no reintegran divisas a la economía y algunas empresas evaden impuestos, que es uno de los líos que tiene Pacific Rubiales con la DIAN. El hecho de que se produzca un déficit comercial da lugar a una sustracción de demanda que antes se veía compensado por la inversión; ahora ésta crece menos y constituye una de los causas fundamentales de la ralentización del crecimiento económico.
Los dividendos que le paga Ecopetrol al Gobierno se van a reducir considerablemente, a la vez que deberá reducir el precio de los combustibles que le pagamos los consumidores y la industria del transporte. Así mismo va a caer el recaudo, a menos que se haga una buena reforma tributaria.
Serán tiempos en los que el Banco de la República deberá reducir sus tasas de interés y el Gobierno hacer un gasto mayor de manera eficiente para impulsar la demanda interna, debilitada por la recesión global.