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Año de aniversarios

25 de febrero de 2019 - 12:00 a. m.

Cada año se conmemoran eventos históricos importantes, pero en el 2019 pareciera haber recordaciones fuera de lo común.

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Comenzando por nuestro país, el Bicentenario de la Batalla de Boyacá es, de lejos, la conmemoración más importante de todas. El presidente Duque está propiciando una serie de eventos y jornadas, invitando a la reflexión sobre lo que hemos construido como nación durante estos dos siglos de vida política independiente. Es interesante constatar, también, que ha resurgido un interés inusitado por nuestra historia, reflejado en una gran demanda por los libros de los historiadores, como los de Jorge Orlando Melo y Álvaro Tirado Mejía, que han visto un número elevado de reediciones.

Este año se cumplirán 30 años del asesinato de Luis Carlos Galán, cuya muerte sumió al país en un profundo estado de dolor y desesperanza, pero que también indujo una gran decisión en una parte de la dirigencia del país para luchar contra el narcotráfico y la violencia, lo que llevó a la destrucción de los grandes carteles del narcotráfico. Al recordar a Galán estaremos evocando su inteligencia, su valentía, su fantástica oratoria y la imagen de un político que ponderó la ética de los principios por encima de la ética de las consecuencias, hasta el punto de pagar con su propia vida.

A nivel mundial, se cumplen 150 años del natalicio de Mahatma Gandhi, cuya trayectoria simboliza la resistencia pacífica contra el uso de la violencia en la lucha de los pueblos. En 2019 estaremos también recordando que hace 80 años comenzó la Segunda Guerra Mundial y terminó la Guerra Civil española, que marcó el comienzo de la dictadura de Francisco Franco. Las consecuencias de la conflagración mundial son múltiples y debatibles hasta nuestros días, incluyendo el paradójico orden y la estabilidad que emergieron a su término con la llamada Guerra Fría y el multilateralismo de Occidente.

Hace 40 años, en 1979, regresó el ayatolá Khomeini a Irán y se cumplen también cuatro décadas de la ascensión de Margaret Thatcher a primera ministra del gobierno del Reino Unido. Además de ser la primera mujer primera ministra en la historia de ese país, Thatcher, junto a Ronald Reagan, revolucionaron el manejo de la economía, disminuyeron el papel del Estado, privatizaron activos públicos, abrieron la economía a la competencia externa y promovieron la globalización. En política internacional, Thatcher, junto a Reagan y otros líderes europeos, jugó un papel crucial en el desmoronamiento de la Unión Soviética. Precisamente, este año se cumplen 30 años de la caída del muro de Berlín, al igual que 30 años de la masacre de la plaza de Tiananmén, en Pekín, eventos que inducirán muchos debates y discusiones.

Pero el 2019 es también un año de conmemoración de la publicación de textos y obras intelectuales y de exposiciones de primera magnitud, como la conferencia La política como vocación, de Max Weber, en la que definió al Estado como la entidad que tiene “el monopolio de la fuerza legítima sobre un territorio” y planteó, precisamente, la tensión entre la ética de los principios y la ética de la responsabilidad, o de las consecuencias, en la actuación de los políticos.

Al recordar y reflexionar sobre todos estos hechos, constatamos la importancia de estudiar la historia, sobre todo para aprender de los errores cometidos en el pasado, para no repetirlos ni en el presente ni en el futuro.

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