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Ciclismo, un modelo exitoso

29 de julio de 2019 - 12:00 a. m.

Héctor Abad interpreta el éxito internacional de Egan Bernal y, en general, del ciclismo colombiano, con un enfoque sociológico. Abad argumenta que, a diferencia de la gran mayoría de los demás deportes, como el baloncesto, el tenis o el fútbol, que se practican en escenarios cerrados y privados, el éxito del ciclismo ha radicado en que el espacio para practicarlo, como el del patinaje, es público y gratis, por lo que su ejercicio es multitudinario. Esta hipótesis es sugestiva, pero cuando se la somete a algunas pruebas queda desvirtuada. Por ejemplo, si la disponibilidad del espacio, de calles y carreteras hizo la diferencia, ¿por qué el ciclismo no es tan masivo y no se han dado ciclistas de talla internacional en Perú, Bolivia y otros países? En realidad, en todos los países del mundo ir en bicicleta por calles y carreteras no está prohibido y es gratis, razón por la cual ese no puede ser el factor que ha hecho la diferencia con el ciclismo colombiano.

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Descartada esta hipótesis, entonces, hay que buscar otras. Primero, la hipótesis biológico-genética, que argumentan que, desde tiempos inmemoriales, muchos colombianos han vivido a gran altura sobre el nivel del mar, por lo que han desarrollado una gran capacidad torácica y pulmonar para contrarrestar la falta de oxígeno y, además, han generado un hematocrito más elevado, que induce un flujo más alto de glóbulos rojos, todo lo cual les da a nuestros ciclistas una gran ventaja en las altas montañas. Segundo, las explicaciones sociológicas, que dicen que, al vivir en pueblos de las vertientes de las cordilleras, muchos colombianos se vieron forzados a desplazarse en bicicleta para ir a la escuela o al trabajo y eso los acostumbró desde niños a subir empinadas cuestas. Tercero, una tradición histórica que se remonta a comienzos de los años 50 del siglo XX, cuando comenzó la Vuelta a Colombia, que produjo héroes a ser emulados por sucesivas generaciones de niños y jóvenes. Estas hipótesis están más circunscritas a nuestro país y pueden explicar por qué aquí el ciclismo ha tenido un éxito que no se ha dado en otras partes. Pero creo que hay que agregar otras dos. La primera tiene que ver con el modelo financiero que ha apoyado el ciclismo desde sus inicios, porque, aunque no hay que pagar por montar en bicicleta por calles y carreteras, el ciclismo sí cuesta plata cuando se lo practica en forma competitiva. Así, el patrocinio del sector privado ha sido crucial, con la transmisión desde sus inicios de las competencias por las cadenas radiales, con sus transmóviles, anuncios publicitarios y trasmisiones emocionadas de los locutores. Por ejemplo, Cochise Rodríguez fue patrocinado por Wrangler Caribú y el Ñato Suárez por Suramericana de Seguros, donde trabajó y se jubiló. Y, finalmente, el ciclismo es una prueba viva del éxito de un sector que se abrió al mundo y a la globalización desde los años 70. Visto en esta forma, el ciclismo es un modelo que debe ser emulado por otros deportes, pero también por todos los sectores de la cultura y de la economía. Este deporte es una prueba viva de que, además de un gran esfuerzo personal, el éxito de un país radica en aprovechar sus ventajas comparativas y competitivas con una mentalidad abierta y sin complejos a la competencia, a las ideas y al mundo.

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