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¡Tiemblen, ladrones!

14 de agosto de 2011 - 06:00 p. m.

En la pasada asamblea de la ANDI, el Gobierno presentó el Portal de Transparencia Económica, basado en el SIIF2, un sistema de información que hace accesible en tiempo real para cualquier persona la ejecución del presupuesto de todas las entidades del Gobierno Nacional central, unas 167 instituciones.

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No exagero al decir que esta iniciativa puede constituirse en la principal reforma del Estado jamás implementada. Y, aún más sobresaliente, no requirió ninguna enmienda a la Constitución, ninguna nueva ley estatutaria u ordinaria. Ni siquiera un decreto reglamentario de alguna ley. Sólo hizo falta la voluntad política del presidente Santos, del ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, y el trabajo infatigable del viceministro Bruce Mac Master, quien, durante cerca de ocho meses, no descansó hasta hacer una realidad esta iniciativa.

Siguiendo el modelo del SIAF y del Portal de Transparencia Económica, del Ministerio de Economía y Finanzas de Perú, el sistema que acaba de presentar el presidente, más que una herramienta de información, es un instrumento de gestión del presupuesto nacional. Así, toda apropiación de un gasto y cada una de las novedades que se realicen relacionadas con ella, tienen que realizarse a través de este instrumento (el SIIF2), el cual está en la web y, por lo tanto, de acceso inmediato, no sólo a los servidores públicos, sino ahora a todos los ciudadanos (www.pte.gov.co). En adelante, los ministros, los directores de los departamentos administrativos y los jefes de las demás entidades sabrán que todas las decisiones de gasto que realicen serán conocidas por las otras instancias del Gobierno, por los organismos de control o por los jueces, no dentro de uno o dos años, sino de inmediato. Así, además de ser un instrumento para la buena gestión presupuestal, este sistema se convierte en un mecanismo de disuasión y prevención del delito y la corrupción.

Este precedente, más que un punto de llegada, deberá ser sólo el comienzo. El Departamento Nacional de Planeación debe hacer público el sistema SUIFP, de seguimiento a los proyectos de inversión. Aprendiendo de SIIF2, y como también lo tiene el Ministerio de Economía y Finanzas de Perú, el DNP tiene ahora el reto de coordinar a todas las entidades del Gobierno para presentar en tiempo real y en forma amigable la ejecución de los proyectos de inversión, tanto en sus aspectos financieros como de avance físico. Otra razón que tiene el DNP para moverse en esta dirección es la sabia determinación de la contralora Sandra Morelli de realizar el control fiscal, no sólo por entidad, sino por proyectos de inversión, en los cuales están involucradas varias entidades. Además, deberán incorporarse a estos sistemas de gestión y de información todas las entidades descentralizadas del Gobierno y las demás entidades del Estado. Y, por supuesto, todos los departamentos y municipios, comenzando por Bogotá. Respetuosamente, invito a todos los candidatos a la Alcaldía de la capital a que se comprometan a presentar su ejecución presupuestal en el mismo sistema del Ministerio de Hacienda o en un sistema compatible con el SIIF2.

Como lo he planteado en columnas anteriores, todos estos esfuerzos deberán ser complementados con una buena ley de acceso a la información y con la creación de un órgano, ya sea autónomo o parte de otra institución, como la Procuraduría, para que dirima los conflictos que existan entre los ciudadanos y el Estado por requerimientos de información. El sistema de información que acaba de inaugurar el Gobierno alienta y genera esperanza. Es un perfecto matrimonio entre la buena técnica y la mejor política.
 

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