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Un colombiano desafía a Kirchner

03 de mayo de 2009 - 06:30 p. m.

ES INCREÍBLE, PERO UN COLOMBIANO puede llegar a producir un terremoto político en Argentina.

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Se trata de Francisco de Narváez, un empresario millonario quien encabeza la lista al Congreso que está desafiando a Néstor Kirchner, ex presidente y esposo de Cristina Kirchner y actual Jefa de Estado, para las próximas elecciones legislativas. Con estas elecciones, los Kirchner se están jugando todo su prestigio político y las han convertido en un plebiscito sobre el gobierno. Disidente del peronismo, De Narváez se ha lanzado a nombre de Unión Pro, un partido que lidera Mauricio Macri, el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires. Su fórmula es Felipe Solá, uno de los más importantes políticos de Argentina. El lugar de la contienda es la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más grande del país. Consistente con su estilo populista, la fórmula del ex presidente Kirchner será la cantante Nacha Guevara, quien protagoniza en la actualidad un musical sobre Eva Perón.

Si la historia política y personal de los Kirchner parece un novelón de televisión, la de De Narváez no se queda atrás. Su padre era un comerciante colombiano de café en Buenos Aires y, su madre, hija de un inmigrante checoslovaco, de apellido Steuer, socio de una importante cadena comercial —Almacenes Tía— en varios países de Europa central hasta comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Al estallar la guerra, la familia Steuer huyó, haciendo una escala en Colombia para establecerse en Argentina. Allí, sus padres se conocieron, se casaron y viajaron luego a Bogotá, en donde nació Francisco de Narváez en 1953. Cuando tenía tres años la familia regresó a Argentina. De Narváez logró completar la primaria, pero no el bachillerato, y menos aún la universidad. A partir de 1946 floreció la nueva Casa Tía, cuyo control tomó De Narváez a finales de los ochenta, con una determinación y ambición legendarias, de las cuales formó parte una escandalosa pelea con su hermano Carlos, a quien echó del negocio. En los noventa, su fortuna se disparó y llegó a ser dueño o accionista de la mayor feria de exposiciones de Argentina, La Rural; de uno de los cinco canales de televisión, América TV; del diario Ámbito Financiero; y de una cadena de radio, La Red, entre otros negocios. Su fortuna se estima en unos US$700 millones.

En 2001 decidió entrar en la política, llegando a ser elegido diputado nacional en 2005, por el justicialismo, el primer extranjero que llegó al Congreso. Admirador de Perón, en una subasta compró su biblioteca personal y su uniforme de gala. Le gusta contar las intimidades de su vida personal, manifestando que fue al psicoanalista entre los 39 y los 48 años, y que, por una mezcla de estrés y depresión intentó suicidarse en el hotel Hyatt, en 1992. Le gusta que le lean la carta solar y manifiesta creer en la reencarnación. Se tatuó una serpiente de agua en el cuello porque es serpiente según el horóscopo chino y tiene un cuidado excesivo con el cuerpo que lo lleva a trotar durante varias horas al día y a correr triatlones. Según las encuestas, Kirchner y De Narváez están en un empate técnico en las encuestas, cada uno alrededor de un 30%. No se ha olvidado de Colombia y menos de nuestra política. Los US$15 millones que, se dice, ha invertido en su campaña los ha centrado en el tema de la seguridad. Sueña con repetir el fenómeno de Uribe en Argentina.

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