DISTINGUIDAS REFUNDADORAS,
Soy un exparamilitar que salí libre de la cárcel después de purgar una condena por masacres y algo más… Pero no sé qué hacer con mi tiempo, porque ahora desayuno y quedo libre. ¿Qué me aconsejan? ¿Me pongo a estudiar? ¿Ya está funcionando la universidad del doctor Uribe? Atentamente, Alias Quitapesares (No pongo mi verdadero alias por razones de seguridad…democrática). Querido regenerado, Por su letra vemos que tiene las manos untadas de rojo, tal vez pintura de sus artesanías en la guandoca. No lo felicitamos porque no se sabe qué es pior: estar preso o reintegrarse a esta sociedá. Nosotras sabemos lo que es estar de balde porque Tola y yo vivimos más varadas que corcho en remolino. No somos ni siquiera pensionadas. Los jubilaos al menos tienen claro que son jubilaos y hacen cosas de jubilaos. Nosotras no: viejas y desprogramadas. Lástima salir de la cárcel preciso cuando ya los partidos repartieron los avales. Otra vez será. Por ahora le recomendamos hacer atividades que lo distraigan: si le gusta el cine lo va a encarretar la película “Carta a una sombra”, sobre la vida, pasión y muerte de un defensor de los derechos humanos. Antes del cine puede conocer la Casa de la Memoria o se puede patiar la reunión semanal de las Madres de la Candelaria o visitar el museo Cementerio San Pedro y ver la muestra de Colombiamoda: Hábitos, mortajas y sudarios. Nada mejor que viajar pa ocupar la mente, pero ni modo de sugerirle que conozca el país porque ustedes ya lo recorrieron. Claro que una cosa es de trabajo y otra de placer. Nosotras lo distinguimos muy bien porque usté fue patrón del hijo paraco de Tola: Elmer Cenario, que lo ensalza como un jefe chévere, que los dejaba jugar fúrbol en las matanzas. Sabemos que usté era un mucharejo pobre de la vereda Las Ánimas (qué presagio tan maluco), del bello municipio de Amalfi, y que no pudo estudiar pero logró superarse hasta llegar a célebre genocida. Ahora suelto, gracias a su buen comportamiento en la cana y que confesó todo y reparó a sus víctimas (a según garantiza la justicia), le toca volver a la normalidá de Colombia: el susto diario. Nos gustaría recomendarlo pa algún trabajo, querido sádico. ¿Qué habilidades tiene, aparte del polígono? Si sabe meseriar, nosotras lo podemos relacionar con el dueño del restaurante Pesquera Paramillo. Dicen que usté tiene vocación de pastor porque le gusta rezar y encomendarle todo a Dios. Siendo así, busquemos alguna vacante de asesor espiritual. Lo bueno es que usté reconoció sus barbaridades y parece arrepentido. Nos alegra, qué dicha encontrar migas de humanidá en los pechos violentos. Ajualá los guerrillos, igual de crueles, acepten alguito de castigo. Le deseamos de todo corazón que llegue a viejo, así como nos gustaría tener entre nosotros al médico Héctor Abad Gómez, que sería un viejito risueño y encantador. Una inquietú final: ¿los paramilitares pagaban parafiscales? Porque llegar a viejo sin pensión…Uyyy.Tus tías que te quieren, Tola y Maruja Posdata: Uno en Medellín no se aburre, y menos en plena Feria de flores. ¿Ya novelerió La Escombrera?