Encomiables cacrecas,
Soy una seguidora de esta columna y les pido el favor que nos hagan un análisis de los resultados del plebiscito desde su perspectiva de amas de casa que no leyeron los acuerdos y confiaron en lo que oyeron. ¿Se sienten engañadas por lo que confesó el gerente del No? ¿Les parece que se debe repetir el plebiscito, y que tenga segunda vuelta?
Atentamente,
Fulvia, una amiga más.
Querida Fulvia,
Por su letra vemos que confunde la lle que sube con la ye que baja. Tiene razón y le cuelga: Tola y yo no leímos el mamotreto y por eso nos orientamos por lo que dijeron los líderes de cada orilla.
Nosotras desde un principio alvertimos que el acuerdo empezó mal con ese armatoste, más largo que una semana sin carne. Cuando la prensa lo publicó, con unas letras del tamaño de liendras, que nosotras tuvimos que usar lupa, pensamos: La sal del Sí.
Se notaba en su redación la mano de la guerrilla, acostumbrada a la verborrea izquierdosa. Porque no hay nadie más carretudo que un populista: Fidel, Chávez, Uribe, Cantinflas…
Nos estraña que unos letores baquianos como Humberto De la Calle y Sergio Jaramillo no hubieran adivinao que ese bodrio haría imposible conocer los acuerdos y espantaría a las señoras que, como Tola y yo, no leemos ni las contraindicaciones de los remedios. Y a los muchachos, que no leen sino memes.
¿Qué les costaba pedile el favor a un escritor pa que puliera el testo del acuerdo? Le hubieran dicho a Bo Dylan, y entonces el Sí tendría dos Nobeles. O preferiblemente encargar a un tuitero, pa que entusiasmara a los estudiantes.
Muchas de nuestras amigas, matronas paisas que anhelan la paz, votaron No ante las dudas que les despertaba un testo impotable por largo y perezoso de leer por su lenguaje repetitivo y tan demasiao incluyente.
El tal lenguaje incluyente merece capítulo aparte porque ¡ay! parece una pelea perdida. No hay manera humana de hacele entender a las feministas que el idioma es pa fluir la comunicación, no pa entorpecer. Mejor dicho, el lenguaje incluyente es la “fase superior” del populismo.
Y claro, como el bendito testo era antipedagógico pa las dos campañas, no hubo tiempo de esplicalo y tuvieron que echar mano a los sentimientos, y entonces muchos salimos a votar berracos, los unos por lo que decían los acuerdos y los otros por no habelos podido entender.
En resumidas cuentas, querida amiga, pa Tola y yo la culpa de la catombe del Sí la tiene principalmente la forma del testo, su lenguaje, su carreta populista…Nos debieron echar el cuento y no una novela.
Y ahora nos sale Tirochenko con que hasta bueno que haiga ganao el No quizque porque entonces tendrán la oportunidá de esplicar los acuerdos. ¡Coma ñola! Apostar que fueron ellos los que se rancharon en que el testo tenía que ser ladrilludo.
Pobre Humberto De la Calle, lo consideramos: tener que aguantase a unos muérganos bien intensos que pedían esta vida y la otra y porfiaos en no cambiar ni una coma del acuerdo. Y enseguida le toca tratar con los del No… Un mártir de la paz.
Como ves, Fulvia querida, los más perfudicaos con el triunfo del No son ellos mismos porque cuando repitamos el plebicito les va tocar inventar mentiras nuevas.
Tus tías que te quieren,
Tola y Maruja
Posdata: Cese bilateral del fuego hasta el 31 de diciembre a las 12 de la noche. ¿La idea es que se confundan los sonidos de la pólvora y los disparos?
Ñapa: Santos el Nobel, De la Calle el Noble.
Payola: Hoy primera función en La capital del mundo de Tola y Maruja, dos montañeras en Nueva York. Tel: 917-582-5389.