—Oites Tola, ¿cómo pasates la víspera de Año Nuevo?
—Ay, Maruja, me fue como a los perros en misa: nos pasó cacho con el muñeco de año viejo.
—¿Quemaron muñeco? Pero si estaban prohibidos.
—Precisamente: cuando lo teníamos listo pa echale candela, llegó la policía por él.
—No fregués… ¿Lo detuvieron?
—Estaba lo más de titino el bendito muñeco, porque lo vestimos con un pantalón viejo de terlete de Januario, el mayor mío, y le pusimos una camiseta que yo tenía de Belisario presidente y lo rellenamos con papel picado de la Constitución del 91, que nos regaló Uribe.
~~~
—¿Y cómo llegó la policía?
—Mis nietos sacaron a 2008 al andén, quizque pa pedirle plata a la gente, cuando pasó una patrulla y se lo alzaron.
—Ayayaiii… ¿Y ustedes qué hicieron?
—Yo me les puché de frente a los policías y le dije al que mandaba: Oiga, señor agente, ¿por qué gracia se llevan a 2008?
—Uy, tan aventada vos Tola… ¡Onde te lleven de falsa positiva!
—Entonces el otro policía, un negrito cuscús muy malaley, agarró a 2008, lo esposó y lo encaramó a la patrulla.
~~~
—¿Esposado?
—Figurate… A mí se me chocolatiaron los ojos y se me saltó la chispa y cuando arrancaron les grité: ¿Qué les ha hecho de malo 2008? ¡Plátanos verdes!
—¿Les dijites “plátanos verdes”?
—Yo tenía mucha ira… Ahí mismo le dije a Ananías: Nano, acompañame al CAI, vamos a rescatar a 2008.
—No, pues, ¡A luchar por la justicia!… Supermana.
—Y cogimos un bus y le dije al chofer: Siga esa patrulla, que yo le pago doble pasaje.
—Estabas botada.
~~~
—Entonces llegamos al CAI a preguntar por 2008 y un policía nos dijo que estaba incomunicado, que lo podíamos ver el lunes en la audiencia con el juez de garantías.
—Ya pa qué el lunes… Valiente gracia.
—Cómo te parece… Y vaye pues consiga un abogao un 31 a las cinco de la tarde… Y pa completar todo cerrado: Defensoría del Pueblo, Anistía Internacional, el Colectivo de abogaos José Alviar… Hasta Iván Cepeda en vacaciones. Entonces el policía, que me reconoció por El radar, me llamó aparte y me dijo: Doña Tola, no sea bobita, invoque el Hábeas Corpus.
—¿No era mejor encomendarse al Corpus cristi?
~~~
—Y eran las 9 y yo ruéguele al que mandaba y nada… Cuando ¡táquete!, se me prendió el bombillo y me acordé que yo tenía en la cartera un pedazo de natilla y se la ofrecí al que mandaba.
—Pero Tola, eso es soborno… Eso da guandoca.
—Entonces el dragoniante me miró con un desconsuelo y me dijo: Ay, señora, estoy de natilla hasta aquí… Y se tocó el guargüero.
—Tan aliñado ese tipo.
—Faltando cinco pa las doce, Ananías me secretió un plan: pedirles el favor a los policías de que lo dejaran dentrar a darle un cigarrillo a 2008 y aprovechar y prenderle fuego.
—Tan vivo tu marido.
—Pero yo le dije: Ay, mi querido, si está prohibido el muñeco, cómo será que además fume en lugares públicos cerrados.